La Biblioteca Sánchez Viamonte y el Cineclub La Rosa incorporaron a su catálogo el último libro de Fernando Martín Peña, Cine maldito, publicado por La Tercera Editora.
lunes, 18 de octubre de 2021
viernes, 15 de octubre de 2021
Cactus de cine
La Biblioteca incorporó a su catálogo a dos autores clásicos del cine francés, que también teorizaron sobre el séptimo arte en sus inicios: Jean Epstein y Abel Gance, en prolijas ediciones de Cactus.
domingo, 10 de octubre de 2021
Hitchcock y Eisner para leer
Escritos y entrevistas de Alfred Hitchcock, y el histórico ensayo de Lotte Eisner sobre el cine clásico alemán se incorporaron al catálogo de la Biblioteca gracias a la última compra realizada con el programa Libro% de la Conabip.

viernes, 8 de octubre de 2021
Valentino en Buenos Aires
Por gentileza de Gourmet Musical, ya tenemos a disposición en el catálogo de la Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte el libro Valentino en Buenos Aires. Los años veinte y el espectáculo, de Sergio Pujol.
La gran estrella del cine internacional nunca estuvo físicamente en la Argentina, pero Rodolfo Valentino fue el gran símbolo del espectáculo en tiempos del surgimiento de la cultura de masas. Entre el Centenario y la crisis económica mundial de los años treinta, una ciudad sobrepoblada de nativos e inmigrantes y enriquecida por las exportaciones agropecuarias se convirtió en uno de los mayores centros productores y consumidores de las nuevas formas y encarnaciones del arte popular, como apunta la reseña del libro.jueves, 16 de septiembre de 2021
Pesar por el fallecimiento de Enrique Acuña
El psicoanalísta y escritor, que desarrolló actividades durante cinco años en el Centro Cultural y Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte, también presentó un documental propio en el Cineclub La Rosa. Acompañamos a sus seres queridos en este momento.
En 2015, como cierre del I Coloquio de A.A.GUA. -Asociación Amigos Guaraníes- "El bilingüismo del otro", Enrique Acuña presentó en el Cineclub La Rosa su documental Karaí -Los caminos del nombre-, la historia de una curación sagrada en la cultura mbya-guaraní, función 194 de nuestra Temporada IX.
Acuña era médico, psicoanalista, escritor y docente. En la Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte organizó y dictó junto a docentes invitados los Seminarios Clínicos de psicoanálisis entre 2015 y 2019; Jornadas de la Red AAPP (Asociaciones Analíticas y Publicaciones Periódicas); y Coloquios de la Asociación Amigos Guaraníes (AAGUA).
sábado, 19 de junio de 2021
La apasionante historia de Alice Guy, la olvidada pionera del cine de ficción
Aunque el debate siempre ha bailado entre estos dos nombres, hasta bien entrado el siglo XX no se había contemplado la figura de Alice Guy Blaché como la verdadera inventora del Séptimo Arte tal y como lo conocemos. Fue ella quien se ocupó de insuflarle una narrativa a los relatos que aparecían en la pantalla. Quizás sin su figura, el cine habría tardado mucho más en dejar de ser documental –la idea de los Lumière era recoger testimonios audiovisuales de lo que pasaba a su alrededor, con fines científicos, como se puede ver en Llegada de un tren a la estación de la Ciotat o El regador regado– y pasar a contar historias con las que soñar. Y para ello no solo hizo de guionista sino que interpretó el oficio de primera mujer directora de cine del mundo.
Alice Guy Blaché nació en el seno de una familia de clase media, y orígenes chilenos, en una pequeña población de Francia, Saint-Mandé, en 1873. Su padre era escritor y editor y le contagió a la francesa el amor por la literatura y las artes. En su veintena y tras la muerte de su padre, se formó como mecanógrafa para poder así mantener a su madre viuda y a sus cuatro hermanos. Comenzó a trabajar de secretaria para Léon Gaumont, un fotógrafo que entonces hacía sus pinitos en el cine primigenio desarrollando los proyectores de la época. Esto la llevó a conocer a Louis Lumiére y a todos los cinéfilos que estaban embelesados con las posibilidades de este nuevo invento. La mente de Alice se llenó de fantasías y le pidió a su jefe que le permitiese hacer una película.
El título de su primera obra fue El hada de los repollos (La Fée aux Choux, 1896), la primera adaptación literaria del mundo sobre un popular cuento europeo en el que los bebés varones nacen en repollos y las niñas en rosas. A pesar de las negativas de los Lumière, que no pensaban que el proyecto fuese a funcionar por ser mera ficción, fue todo un éxito. Gaumont la nombró productora jefe de la compañía.
Alice continuó con su sueño, luchando por mantenerse económicamente a través de la profesión. En 1906 llegó a realizar una película, La vida de Cristo, con más de 300 extras rodada en exteriores reales, los jardines de Fountainebleu. Aunque su vida cambió drásticamente un año después, cuando conoció a su marido, Hebert Blaché, un camarógrafo que trabajaba para la misma compañía que ella, pero en la sede británica, y con el que tuvo dos hijos.
Las aspiraciones de la pareja parecían ir al unísono. Al poco tiempo de conocerse se fueron a Estados Unidos para intentar abrir una filial de Gaumont en Nueva York. En 1910, se desvinculó del proyecto para crear el mayor estudio cinematográfico, precursor de Hollywood, The Solax Company, cuando su primer hijo tenía solo unos meses. Embarazada del segundo, creó otro referente estudio de cine, Fort Lee. Se dice que en empapeló las calles con el nombre de su estudio y el lema "Sé natural". En estos años realizó tres películas a la semana, haciendo un total de casi mil films con técnicas innovadoras y de todo tipo de géneros (western, comedias, dramas…). La Metro Goldwyn Mayer distribuyó sus realizaciones hasta 1918. Todo eran éxitos hasta entonces. Pero la carga de trabajo y su familia le obligaron a ceder el poder de Solax a su marido. Lo nombró director y ella se centró en escribir.
Murió en 1968 en un asilo de ancianos, desprovista del reconocimiento que se había labrado a lo largo de su historia. Aunque en la década de los 40 había escrito una autobiografía con un registro de todas sus películas e historia, no llegó a trascender. Intentó hablar con sus colegas de profesión –muchos de ellos, incluso su marido, se habían otorgado el mérito de sus metrajes– e historiadores de cine sin mucho éxito. A día de hoy, se sigue trabajando por devolver el reconocimiento y autoría a Guy. El primer éxito reseñable de sacarla del olvido fue una obra de la periodista Alison McMahan, Alice Guy Blaché: una visionaria olvidada del cine, publicada en 2006. En 2016, lo hizo en España la investigadora Alejandra Val Cubero, con la publicación Vida de Alice Guy Blaché.
Esto es solo una confirmación más de que la historia ha condenado a la mujer en un segundo plano. Mujeres que cambiaron el rumbo de la humanidad o que hicieron pequeños inventos que hicieron nuestra vida más fácil. Ejemplos de ello son también Ada Lovelace, hija de Lord Byron, como la primera programadora de ordenadores. O la actriz Hedy Lamarr, creadora del Wifi. Como ellas, miles de féminas a lo largo de la historia tuvieron que recurrir a sus padres, maridos, hermanos o compañeros de trabajo para poder compartir sus inventos con el mundo. Llevándose ellos todo el reconocimiento y borrando a las mujeres creativas y luchadoras de los libros de Historia.
lunes, 14 de junio de 2021
Gracias, Alex De la Iglesia
A raíz del Centenario Berlanga, Alex De la Iglesia publicó en su cuenta de Twitter la mención que hicimos a sus palabras despidiendo a Luis García Berlanga.
Cineclub La Rosa recoge un texto que escribí sobre el maestro: Nadie tan grande como Berlanga: https://t.co/xWJPBXKVIP
— De la Iglesia (@alexdelaIglesia) June 13, 2021
#CineclubLaRosa Alex De La Iglesia @alexdelaIglesia: "Nadie tan grande como Berlanga" #CentenarioBerlanga https://t.co/mJWuLqYpJl pic.twitter.com/hPQls5KMJv
— BibliotecaCSViamonte (@CSViamonte) June 13, 2021
sábado, 12 de junio de 2021
Cien años Berlanga
Este 12 de junio se conmemoran cien años del nacimiento de uno de los más grandes directores del cine español, Luis García Berlanga, a quien el Cineclub La Rosa le dedicó varias funciones y participó de un homenaje especial en el Festival de Mar del Plata.
Luis García Berlanga cumpliría 100 años este 12 de junio, pero los 89 que vivió le dieron tiempo de filmar un buen puñado de obras maestras como ¡Bienvenido, Mister Marshall!, Plácido, El verdugo o La vaquilla, todas proyectadas en el Cineclub La Rosa.
Humor, acidez y ternura son parte de su cóctel, regado con actuaciones brillantes, un guión preciso y diálogos filosos, además de un manejo de cámara y un dominio del plano secuencia envidiable.
Para celebrar su centenario, toda España se ha rendido nuevamente a sus pies rememorando sus películas, citando sus referencias, volviendo a los lugares de rodaje y preparando exposiciones con su obra y proyecciones de sus films.
En 2011, al año de su muerte, el Festival Internacional de Mar del Plata organizó un ciclo con copias nuevas de sus películas y un homenaje que incluyó una publicación que es parte del catálogo de la Biblioteca y una mesa redonda en el Hotel Provincial de la que participaron como moderador José Martínez Suárez, presidente del Festival y socio honorario de la Biblioteca, Carlos Aristáin, amigo personal de Berlanga y colaborador en varias de sus películas, el crítico e investigador cinematográfico Pablo De Vita, y Emiliano Penelas, programador del Cineclub La Rosa y entonces presidente del Centro Cultural y Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte.
Tiempo después, el propio Martínez Suárez presentaba El verdugo en nuestra sala y como una auténtica aventura berlanguiana, cuando la ciudad se inundaba proyectábamos un extra en aquel ciclo "Un enero con Berlanga": París Tombuctú, la última película del maestro presentada por De Vita.
"La única aspiración que me queda es la de ser un hombre mimado, mimado por cosas inconcretas. Un hombre que no tenga que pensar más que en recibir una serie de rayos dorados de ternura, de mimo, de luces, de impresiones, de paisajes. Impactarme, recibir y alimentarme de sensaciones de oro, esplendorosas", confesó el cineasta en el libro Berlanga, contra el poder y la gloria, de Antonio Gómez Rufo.domingo, 23 de mayo de 2021
Hasta siempre, Alfredo
Con profundo dolor comunicamos que este domingo 23 de mayo de 2021 ha fallecido a los 95 años Alfredo Li Gotti. Fanático, coleccionista y divulgador del cine, era padrino del Cineclub La Rosa. Su sentido del humor, bonhomía y generosidad serán sinónimos por siempre de su recuerdo. Nuestras condolencias a su familia. El documental sobre su vida, disponible en esta entrada.
Un día Roberto Ángel Gómez escuchó hablar de un hombre que había construido un cine en el fondo de su casa. Que cada fin de semana proyectaba películas para sus amigos, y los amigos de sus amigos. Que coleccionaba películas en fílmico en diversos formatos desde el 9.5 hasta el 16mm, pasando por el 8mm y el Súper 8. Ese hombre era Alfredo Li Gotti, que hablaba de su "chifladura" por el cine desde que un tío le regaló un proyector cuando era chico.
Roberto decidió hacer un documental sobre él, Alfredo Li Gotti, una pasión cinéfila, y yo lo acompañé. Desde ese momento, y como suele pasar con este tipo de películas, la relación con Alfredo no fue nunca de "filmador a filmado" sino de amistad, cariño, felicidad por su amistad, su sincero afecto y generosidad permanente.
“El cineclub enseña y forma al espectador”, nos decía en una entrevista en la que también hablaba de su colección cinematográfica de casi mil títulos y su amor por el cine europeo: "El que más me gusta es el italiano, todo el período neorrealista y también el Fellini de 8 ½ (1963) o Amarcord (1973). Al mismo tiempo admiro mucho el realismo poético francés de los años ’30 y ’40: Marcel Carné, Jean Renoir, Julien Duvivier"
Y puesto a elegir tres films, se inclinaba, además de 8 ½ por "Ladrón de bicicletas (Ladri di biciclette, 1948), de Vittorio De Sica, y Les enfants du paradis (Los niños del paraíso, 1945), de Marcel Carné, que es una conjunción de todas las artes, una gran película filmada durante la ocupación alemana"."Una sala sin espectadores no es nada, no tiene vida. Siempre digo que soy muy egoísta, porque el primero que goza del espectáculo soy yo, quien lo brinda. Y así lo hice toda mi vida, porque me gusta ver cine rodeado de la gente, no me gusta verlas solo. Con público es otra cosa, se siente la calidez del espectador", decía Alfredo. En 2008 lo nombramos "Padrino" del Cineclub La Rosa. Una copia del cuadro que lo certifica está en nuestro salón, y otro en su sala "Félix Giuliodori".
Alfredo había nacido hace 95 años. Vivió una vida plena, feliz, acompañado por su familia, por sus seres queridos, y por sus películas y proyectores, que también fueron un motor permanente, viendo cine hasta los últimos días. En algún lugar se reencontrará con María Esther, su incondicional compañera, para volver a proyectar la vida juntos.
Alfredo Li Gotti, una pasión cinéfila
viernes, 2 de abril de 2021
Dar la cara
Curioso el caso el de este film, aclarado por el propio José A. Martínez Suárez, que fue primero novela, con guión del director y David Viñas, quien luego se encargó de novelarlo y publicarlo como tal.
(Idem, Argentina, 1962, blanco y negro, 111 minutos)
Dirección: José A. Martínez Suárez.
Guión: José A. Martínez Suárez y David Viñas.
Fotografía: Ricardo Younis.
Música: Gato Barbieri.
Elenco: Leonardo Favio, Lautaro Murúa, Nuria Torray, Luis Medina Castro, Pablo Moret, Ubaldo Martínez, Daniel de Alvarado, Raúl Parini y Dora Baret.
Tres muchachos de diversa extracción social terminan el servicio militar y deben enfrentar la compleja realidad argentina, siempre en crisis. Este film, como quizás ningún otro, supo expresar las complejidades, perspectivas y frustraciones de una generación. A diferencia de lo que suele creerse, la novela homónima de David Viñas es posterior al guión del film, del propio Viñas y José Martínez Suárez.
Proyectada en nuestra Temporada VII / Función 149, presentada por José A. Martínez Suárez.













