Segunda función del ciclo dedicado a Rainer Werner Fassbinder, con proyecciones en 16mm, con El viaje a la felicidad de mamá Küster. Será el miércoles 14 de mayo a las 20 horas en Austria 2154, con entrada libre y colaboración voluntaria.
Miércoles 14 de mayo - 20 horas
EL VIAJE A LA FELICIDAD DE MAMÁ KÜSTER
(Mütter Kusters Fahrt zum Himmel, Alemania, 1975, color, 120 minutos)
Dirección: Rainer Werner Fassbinder
Guión: Rainer Werner Fassbinder y Kurt Raab, sobre historia de Heinrich Zille.
Dirección de Fotografía: Michael Ballhaus
Montaje: Thea Eymèsz
Música: Peer Raben
Elenco: Brigitte Mira, Margit Carstensen, Ingrid Caven, Karlheinz Böhm, Irm Hermann.
Harto de su situación laboral y económica, un obrero de una fábrica de jabones ha asesinado al hijo de su jefe y posteriormente se ha suicidado. La noticia ha sentado como un tiro a su viuda (Brigitte Mira), quien, lejos de encontrar apoyo en sus hijos, se ve sola y asediada por una horda de periodistas en busca de sensacionalismo y morbo. La viuda luchará contra viento y marea por limpiar el nombre de su marido y por explicar su situación económica y las razones que le llevaron a hacer lo que hizo.
Una de las películas más provocadoras de Fassbinder deja en evidencia la explotación política, tanto de derecha como de izquierda. El film tuvo la distinción de ser censurada por el Festival de Berlín
"En El viaje a la felicidad de Mama Küster Fassbinder nos muestra hasta qué punto la gente es capaz de ser extremadamente ruin con tal de favorecer sus intereses. En definitiva, con esta película, el director vuele a dar una vez más en el centro de la diana cuando de criticar a la sociedad que le rodea se trata. Genial película" (Fernando Puertas)
Para esta película Fassbinder vuelve a contar con la actriz Brigitte Mira, quien también participa en otras películas del prolífico director como La angustia corroe el alma y Lili Marleen.
Temporada VIII / Función 160
Cineclub La Rosa
Austria 2154
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jueves, 8 de mayo de 2014
lunes, 5 de mayo de 2014
Explotación indolente del sufrimiento ajeno
Reproducimos parte del ensayo que Rafa Morata hace sobre El viaje hacia la felicidad de mamá Küster, de R.W. Fassbinder, que proyectaremos el miércoles 14 de mayo a las 20 horas en Austria 2154, en la segunda función del ciclo dedicado al director alemán en el Cineclub La Rosa.
El viaje que propuso Fassbinder con esta obra maestra causó una enorme polémica en Alemania por su sarcástico contenido político (hubo de ser retirada de la competición oficial en el Festival de Berlín por amenazas), su crítica furibunda contra la prensa sensacionalista, y una visión despiadada de la institución familiar. Los críticos de izquierda la atacaron con especial ferocidad, muy disgustados por la imagen provocativa y desencantada que de ellos hizo alguien que consideraban de los suyos. Fassbinder se defendió argumentando que "No se trata de una película sobre los izquierdistas, sino sobre la vida en este país (...) ¡No pude hacerla de otro modo!". Y es que la felicidad hacia la que se encamina mamá Küsters no es otra cosa que la desilusión política y social que desenmascara la ausencia de solidaridad humana, la discrepancia entre las teorías políticas y la práctica de la vida cotidiana, o el egoísmo de las ideologías que se sirve de los problemas del individuo para explotarlos a su conveniencia: los rebeldes comunistas (presentados como intelectuales burgueses que, cafetera de plata en mano, sermonean a los proletarios, a los auténticos trabajadores) y anarquistas (presos de la acción ciega e indiscriminada cuyo único objetivo parece ser llamar la atención mediante la lucha armada) se comportan del mismo modo insensible que la sociedad contra la que se rebelan, compartiendo con la prensa sensacionalista la explotación indolente del sufrimiento ajeno, el mismo desprecio hacia cualquier atisbo de humanidad en su cruzada: "El itinerario de la señora Küsters es un malvado y siniestro juego de la oca, un recorrido en el que se abonará sistemáticamente a las casillas negativas de dicho juego, regresando, cada vez que tira el dado, a la casilla de salida, la del desasosiego y la soledad", afirma acertadamente Yann Lardeau.La ingenuidad, la pureza de esta antiheroína aferrada a las promesas de todos aquellos que oportunistamente prometen ayudarla con el sueño de convertir su lucha en la de ellos, pone en evidencia que las acciones concretas se diluyen en las vaguedades que ofrecen las generalizaciones de sus interesados benefactores. "¡Hay que hacer algo!", exclama impotente hacia el final, cuando -ya tarde- toma conciencia de que la nobleza de su causa se convierte en un mero pretexto que los demás utilizan en beneficio propio. La lucha, la rebeldía, el grito de "¡Larga vida a la revolución!" quedan reducidos a una simple pose, a una triste caricatura, a una falacia cuando son defendidos de forma colectiva por organizaciones políticas, encontrando únicamente su auténtico sentido en la dispersión de las individualidades. Pocas veces el expresivo rostro de mamá Küsters congelado al final de la película ha reflejado en la historia del cine de forma tan feroz, resignada y desoladora el punto y final de un viaje que comenzó en la esperanza y concluye en la decepción político-social.
¿Y qué decir de su familia, de sus hijos? Amparados en sus razones particulares, no son capaces de ofrecerles consuelo, comprensión o apoyo alguno, siendo por tanto responsables de arrojarla a las fauces de los políticos. Su nuera, que ha hecho del marido un simple pelele, se dedica a conspirar, a oponerse contra todos, a primar sus deseos, a utilizar de excusa su embarazo para alejarse de la presión mediática realizando un viaje en el momento en que mamá Küsters más los necesita o buscando un piso para independizarse. En cuanto a su hija Corinna, al tiempo que aprovecha despiadadamente los acontecimientos para apuntalar su carrera como cantante, es un personaje realmente extraordinario: mezcla de cinismo y franqueza, es la única que tiene clara la hipocresía, la mentira y la crueldad en que se basa esta sociedad (excusa la actitud carroñera de la prensa sensacionalista porque los periodistas se dedican a cumplir con su trabajo y le advierte de que sus benefactores políticos practican simplemente un comunismo de salón). En clara contraposición a su madre, sabe que para sobrevivir y triunfar en esa sociedad ha de convertirse en un distinguidomiembro de la misma y actuar de acuerdo a sus reglas. A Corinna se debe precisamente uno de los momentos más deliciosamente expresionistas del cine de Fassbinder, remitiendo en lo estilístico directamente a Josef von Sternberg: aquel en que es presentada en su debut por un antológico maestro de ceremonias como "la hija del asesino de la fábrica".
Para plasmar en imágenes la odisea de su protagonista, Fassbinder se sirvió de una modélica puesta en escena y un sutil empleo del fundido en negro: su cámara se desplaza elegantemente por los estrechos interiores de la vivienda de mamá Küsters, recreando un estilizado y asfixiante universo donde más que nunca los marcos de las puertas, los tabiques y los espejos sirven para reforzar las diferencias que separan y aíslan a unos personajes de otros, los conflictos y los intereses personales que los enfrentan, o la soledad en que se sume la protagonista.
Como punto y final, sería injusto concluir este comentario sin destacar la extraordinaria labor de Brigitte Mira a la hora de crear su mamá Küsters, una actriz madura de gran fuerza dramática y emotividad a quien la mayoría de los directores alemanes no habían asignado más que papeles secundarios.
viernes, 2 de mayo de 2014
Fassbinder a sala llena
Con una concurrencia que desbordó la sala, dimos comienzo al ciclo dedicado al director alemán Rainer Werner Fassbinder con la proyección, en 16mm, de La angustia corroe el alma.
Siempre es una gran alegría poder contar con tanto público, saber que la propuesta es atractiva y aportar un granito de arena para la difusión de este tipo de cine proyectado en fílmico. Presentó la función nuestro amigo Carlos Müller, del Cineclub Dynamo, y previo a la película Carlos Calabresi inauguró su exposición fotográfica "Oficios", que permanecerá durante todo el mes.
La próxima función del Cineclub La Rosa será el miércoles 14 de mayo a las 20 horas, cuando proyectemos -también en 16mm- El viaje a la felicidad de mamá Küster.
Siempre es una gran alegría poder contar con tanto público, saber que la propuesta es atractiva y aportar un granito de arena para la difusión de este tipo de cine proyectado en fílmico. Presentó la función nuestro amigo Carlos Müller, del Cineclub Dynamo, y previo a la película Carlos Calabresi inauguró su exposición fotográfica "Oficios", que permanecerá durante todo el mes.
La próxima función del Cineclub La Rosa será el miércoles 14 de mayo a las 20 horas, cuando proyectemos -también en 16mm- El viaje a la felicidad de mamá Küster.
jueves, 24 de abril de 2014
Ciclo "R.W. Fassbinder" en 16mm
Con el ciclo dedicado a Rainer Werner Fassbinder concretamos un verdadero lujo que hace rato queríamos darnos en el Cineclub La Rosa. Proyectaremos tres películas del prolífico director alemán en el hermoso formato fílmico de 16mm. Todo será en Austria 2154.
Acercarse al cine de Fassbinder es acercarse a Fassbinder mismo. En sólo catorce años de vida profesional Rainer Werner Fassbinder dirigió cuarenta y tres películas que no tuvieron tiempo de despegarse de su creador. Fassbinder está vivo en sus películas como pocos directores porque nunca le interesó distanciarse de ellas, o nunca se lo planteó. El tiempo de los planteos, de pensar en acabar una película tranquilamente, lo usó para lanzarse febrilmente a su próximo film, obra de teatro, programa radial o nota periodística hasta su muerte en 1982, a los pocos días de haber cumplido treinta y siete años.
Entre su nacimiento en Munich en 1945 y su fallecimiento en la misma ciudad apenas días después de filmar Querelle -en sólo 22 días- hay una infancia triste y solitaria que lo marcó en su vida y su carrera, que son casi lo mismo. "Crecí más o menos sin padres y ya de muy pequeño, entre los siete y los nueve años, viví completamente sólo", sostenía Fassbinder, quien además se calificaba como un niño "maníaco-depresivo". Si vale la pena detenerse en la infancia de este creador desesperado es justamente porque sus películas y toda su obra son una reacción contra los primeros años de su vida. Esto no quiere decir que todo el cine de Fassbinder sea desgarrador, melancólico o triste. Muchas veces su cine divierte y hace reír. Es ahí donde se conjura todo el desamparo de una vida apurada e intensa que acabó tempranamente y permanece latente en sus películas, de las que -además de guionista, director y productor- muchas veces fue actor y también director de fotografía, editor o escenógrafo.
Su personalidad obsesiva y explosiva hace que su obra tenga hoy seguidores en todo el mundo y que Fassbinder tenga el extraño privilegio de ser considerado un autor "de culto", con seguidores apasionados y detractores implacables. De lo que no quedan dudas es que Fassbinder es un nombre ineludible en la rica historia del cine alemán e incluso en el cine de la segunda mitad del siglo pasado. Su nombre puede pasar esporádicamente al olvido y cuando eso ocurre, una oportuna retrospectiva viene a recordarnos su mundo único y genial. Es lo que ocurre con la retrospectiva que programó el Cineclub La Rosa, que le ofrecerá durante mayo a los cinéfilos de Buenos Aires el privilegio de ver cuatro largometrajes de este autor irrepetible en formato 16 milímetros.
(Mütter Kusters Fahrt zum Himmel, Alemania, 1975, color, 120 minutos)
Dirección: Rainer Werner Fassbinder
Elenco: Brigitte Mira, Margit Carstensen, Ingrid Caven, Karlheinz Böhm, Irm Hermann
Un obrero de una planta química, inesperadamente, en un acto de rebelión, asesina al hijo de su jefe, suicidándose a continuación. Este hecho transformará por completo la vida de su mujer (Emma Küsters) quien, con la falta de apoyo que recibe de un hijo (dominado por su mujer) y de una hija (que sólo busca su propia gloria), iniciará una odisea personal en la que tendrá que enfrentarse a manipulaciones mediáticas e ideólogos políticos que buscan utilizarla para sus propios fines, ignorando la única razón que a ella le mueve: defender y devolver la dignidad a la memoria de su marido.
Entre su nacimiento en Munich en 1945 y su fallecimiento en la misma ciudad apenas días después de filmar Querelle -en sólo 22 días- hay una infancia triste y solitaria que lo marcó en su vida y su carrera, que son casi lo mismo. "Crecí más o menos sin padres y ya de muy pequeño, entre los siete y los nueve años, viví completamente sólo", sostenía Fassbinder, quien además se calificaba como un niño "maníaco-depresivo". Si vale la pena detenerse en la infancia de este creador desesperado es justamente porque sus películas y toda su obra son una reacción contra los primeros años de su vida. Esto no quiere decir que todo el cine de Fassbinder sea desgarrador, melancólico o triste. Muchas veces su cine divierte y hace reír. Es ahí donde se conjura todo el desamparo de una vida apurada e intensa que acabó tempranamente y permanece latente en sus películas, de las que -además de guionista, director y productor- muchas veces fue actor y también director de fotografía, editor o escenógrafo.
Su personalidad obsesiva y explosiva hace que su obra tenga hoy seguidores en todo el mundo y que Fassbinder tenga el extraño privilegio de ser considerado un autor "de culto", con seguidores apasionados y detractores implacables. De lo que no quedan dudas es que Fassbinder es un nombre ineludible en la rica historia del cine alemán e incluso en el cine de la segunda mitad del siglo pasado. Su nombre puede pasar esporádicamente al olvido y cuando eso ocurre, una oportuna retrospectiva viene a recordarnos su mundo único y genial. Es lo que ocurre con la retrospectiva que programó el Cineclub La Rosa, que le ofrecerá durante mayo a los cinéfilos de Buenos Aires el privilegio de ver cuatro largometrajes de este autor irrepetible en formato 16 milímetros.
Carlos Müller
Cineclub Dynamo
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Jueves 1 de mayo - 19:30 horas
LA ANGUSTIA CORROE EL ALMA
(Angst essen Seele auf, Alemania, 1974, color, 93 minutos)
Dirección y guión: Rainer Werner Fassbinder
Elenco: Brigitte Mira, El Hedi Ben Salem, Barbara Valentín, Irm Hermann, Elma Kazlova, Anita Bucher, Gusti Kreisal
En un café al que acuden los trabajadores inmigrantes, Emmi Kurowski, una viuda de unos sesenta años, conoce a Salem, un marroquí treintañero. Inducido por la dueña del bar, Salem invita a Emmi a bailar, hablan, la acompaña a casa y, al día siguiente, se queda a vivir con ella. Esta relación provoca un gran escándalo, y las vecinas visitan al propietario del edificio para denunciar a Emmi. Premio del Jurado Ecuménico y Premio FIPRESCI en Cannes.
LA ANGUSTIA CORROE EL ALMA
(Angst essen Seele auf, Alemania, 1974, color, 93 minutos)
Dirección y guión: Rainer Werner Fassbinder
Elenco: Brigitte Mira, El Hedi Ben Salem, Barbara Valentín, Irm Hermann, Elma Kazlova, Anita Bucher, Gusti Kreisal
En un café al que acuden los trabajadores inmigrantes, Emmi Kurowski, una viuda de unos sesenta años, conoce a Salem, un marroquí treintañero. Inducido por la dueña del bar, Salem invita a Emmi a bailar, hablan, la acompaña a casa y, al día siguiente, se queda a vivir con ella. Esta relación provoca un gran escándalo, y las vecinas visitan al propietario del edificio para denunciar a Emmi. Premio del Jurado Ecuménico y Premio FIPRESCI en Cannes.
Miércoles 14 de mayo - 20 horas
EL VIAJE A LA FELICIDAD DE MAMÁ KÜSTER(Mütter Kusters Fahrt zum Himmel, Alemania, 1975, color, 120 minutos)
Dirección: Rainer Werner Fassbinder
Elenco: Brigitte Mira, Margit Carstensen, Ingrid Caven, Karlheinz Böhm, Irm Hermann
Un obrero de una planta química, inesperadamente, en un acto de rebelión, asesina al hijo de su jefe, suicidándose a continuación. Este hecho transformará por completo la vida de su mujer (Emma Küsters) quien, con la falta de apoyo que recibe de un hijo (dominado por su mujer) y de una hija (que sólo busca su propia gloria), iniciará una odisea personal en la que tendrá que enfrentarse a manipulaciones mediáticas e ideólogos políticos que buscan utilizarla para sus propios fines, ignorando la única razón que a ella le mueve: defender y devolver la dignidad a la memoria de su marido.
Miércoles 28 de mayo - 20 horas
LILI MARLEEN
(Idem, Alemania, 1981, color, 116 minutos)
Dirección: Rainer Werner Fassbinder
Elenco: Hanna Schygulla, Giancarlo Giannini, Mel Ferrer, Karl Heinz von Hassel, Erik Schumann, Hark Bohm, Rainer Werner Fassbinder
Lili Marleen es la historia de una canción que, durante la Segunda Guerra Mundial, llegó a convertirse en un himno, primero del nazismo y después del bando aliado. En 1936, Norbert Schultze, un pianista de cabaret, le puso música a la letra que había escrito años atrás un soldado alemán. Tres años más tarde la grabó en disco una bella pero mediocre cantante, Lale Andersen, que consiguió un éxito y una popularidad tales que los servicios de propaganda del Tercer Reich decidieron hacer suya la canción.
(Idem, Alemania, 1981, color, 116 minutos)
Dirección: Rainer Werner Fassbinder
Elenco: Hanna Schygulla, Giancarlo Giannini, Mel Ferrer, Karl Heinz von Hassel, Erik Schumann, Hark Bohm, Rainer Werner Fassbinder
Lili Marleen es la historia de una canción que, durante la Segunda Guerra Mundial, llegó a convertirse en un himno, primero del nazismo y después del bando aliado. En 1936, Norbert Schultze, un pianista de cabaret, le puso música a la letra que había escrito años atrás un soldado alemán. Tres años más tarde la grabó en disco una bella pero mediocre cantante, Lale Andersen, que consiguió un éxito y una popularidad tales que los servicios de propaganda del Tercer Reich decidieron hacer suya la canción.
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