sábado, 18 de noviembre de 2017

El Cineclub La Rosa en el Festival de cine de Mar del Plata

Comenzó el 32º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y el Cineclub La Rosa estará presente colaborando con su proyector Bauer 16mm, para las funciones que se realicen en ese formato con sonido magnético. ¡A disfrutarlo!


domingo, 5 de noviembre de 2017

Pausa en el Cineclub

El Cineclub La Rosa realiza un alto en su programación. Regresaremos con una función especial para cerrar la Temporada 2017, que publicaremos oportunamente.


En el siguiente enlace,las formas de recibir nuestra agenda de funciones.

viernes, 27 de octubre de 2017

Día Mundial del Patrimonio Audiovisual

Desde el Cineclub La Rosa adherimos al Día Mundial del Patrimonio Audiovisual, insistiendo en que la preservación y el archivo de nuestro acervo fílmico es vital para la cultura y la memoria.



Los documentos audiovisuales, tales como las películas, los programas radiales y televisivos, las grabaciones sonoras y de vídeo, contienen los registros principales de los siglos XX y XXI.

Por su capacidad de trascender las fronteras lingüísticas y culturales, atraer inmediatamente la vista y el oído, a las personas alfabetizadas y a las analfabetas, los documentos audiovisuales han transformado la sociedad al convertirse en un complemento permanente de los registros escritos tradicionales.

Sin embargo, son extremadamente delicados y se estima que no tenemos más de diez o quince años para digitalizar los archivos audiovisuales a fin de evitar su pérdida. Gran parte del patrimonio audiovisual del mundo ya se ha perdido irremediablemente a causa de la negligencia, la destrucción, el deterioro y la falta de recursos, competencias y estructuras, empobreciendo de esta forma la memoria de la humanidad. Se perderá mucho más si no se actúa en forma más firme y concertada en el plano internacional.

En este contexto, la Conferencia General de la Unesco aprobó en 2005 la conmemoración de un Día Mundial del Patrimonio Audiovisual como mecanismo para concienciar a todo el público sobre la necesidad de tomar medidas urgentes y reconocer la importancia de los documentos audiovisuales como parte integrante de la identidad nacional.
En esta línea, el Programa Memoria del Mundo también impulsa la valiosa labor de los profesionales que se dedican a la preservación y ayuda a gestionar los aspectos técnicos, políticos, sociales y financieros, entre otros, que amenazan la salvaguardia del patrimonio audiovisual.

«Descubrir, recordar y compartir» es el tema de la celebración de este año del Día Mundial del Patrimonio audiovisual.

Fuente: Unesco.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Absurda censura en Facebook

Que Facebook aplica censura a sus publicaciones ya no es novedad. Pero sí nos llama la atención que haya puesto la mira en un ciclo de películas proyectadas en 16mm en el Cineclub La Rosa, en 2015.

Se trata del anuncio del ciclo "Estas mujeres", en donde proyectamos Carmen, de Jean-Luc Godard, y Sin techo ni ley, de Agnés Varda, con el apoyo de la Embajada de Francia...

lunes, 16 de octubre de 2017

Cómo recibir noticias nuestras

El Cineclub La Rosa tiene varias vías en donde publicita sus actividades. Aquí, un repaso a todas ellas.


- Blog del Cineclub: www.cineclublarosa.blogspot.com
- Página de la Biblioteca: www.carlossviamonte.com.ar
- Grupo de Facebook: Cineclub La Rosa
- Twitter: @CSViamonte
- Suscribirse al mailing de la Biblioteca: escribiendo a carlossanchezviamonte@yahoo.com.ar
- Recibiendo las actualizaciones de página: dejando su mail en la ventana que aparece en la barra lateral.
- Cartelera: en Austria 2154.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Céleste y Marcel

"Los paraísos perdidos de la infancia quedan solo en la memoria de cada uno", le dice Marcel Proust a Céleste Albaret en el film de Percy Adlon que proyectamos en 16mm en el Cineclub La Rosa.


El ama de llaves que luego escribiría sus memorias cuida del escritor mientras dedica sus últimos días a su obra maestra, En busca del tiempo perdido.



Percy Adlon (conocido luego mundialmente por Bagdad Café) retrata esta historia que protagonizan Eva Mattes y Jurgen Ardnt.


Proyectada en 16mm gracias al Goethe-Institut Buenos Aires, con muy buena respuesta del público.



sábado, 7 de octubre de 2017

Proust, por Celeste

A poco de cumplirse 95 años de la muerte de Marcel Proust, proyectaremos, en 16mm, Céleste, basado en la biografía de quien lo acompañara durante sus últimos años, mientras escribía En busca del tiempo perdido. La función de la ópera prima de Percy Adlon (conocido mundialmente por Bagdad Café) será el miércoles 11 de octubre a las 20:30 horas, en austria 2154, con entrada libre y colaboración voluntaria.


Miércoles 11 de octubre - 20:30 horas
CÉLESTE
(Idem, Alemania, 1980, color, 106 minutos)
Dirección: Percy Adlon
Producción: Eleonore Adlon
Guión: Percy Adlon, sobre el libro “Monsieur Proust”, de Céleste Albaret.
Director de Fotografía: Jürgen Martin
Montaje: Clara Fabry
Dirección de Arte: Hans Gailling
Música: Cesar Franck.
Elenco: Eva Mattes, Juergen Arndt, Norbert Wartha y Wolf Euba.


París en torno a 1920, dos personas viven solitarias en un apartamento. Son Marcel Proust, que yace en la cama donde también escribe, y su ama de llaves Celeste, que en la esquina más apartada de la cocina espera con paciencia la llamada del señor con el timbre. Tiene veinte años y es originaria de provincias, él anda por los cincuenta y morirá pronto. Ella vive sólo para él, él vive sólo para su libro, En busca del tiempo perdido. Dos prisioneros en el mundo aislado de un apartamento.  


Se oye sólo el tictac de un reloj, cuando Céleste, ama de llaves de Marcel Proust, espera su llamada con el timbre, o el ruido aparatoso del ascensor, para acudir a atenderle con el café con leche o para saludarle después de una salida. Céleste está sentada pacientemente a la mesa de la cocina, las manos cruzadas en el regazo, a veces durante horas. La espera es sólo interrumpida por los recuerdos de las vivencias comunes de una pareja tan dispar. A un día sucede otro igual, desde las cinco de la tarde hasta la madrugada del día siguiente.



"Ya sé que usted no sabe nada y nada puede", le dijo Proust cuando ella comenzó a su servicio. Pero en el transcurso de los años se convirtió en su única confidente. Cuando ella entra en la habitación para cuidarlo, él algunas veces sólo levanta dos dedos para darle a entender que aún sigue con vida. Es una comprensión sin palabras, y Céleste se siente orgullosa, satisfecha y feliz.


Con los años, ella va ascendiendo lentamente a obligaciones de más responsabilidad; sirve de ayuda de cámara al vestirse el frac de una solícita enfermera, para encender el peletero durante el ataque de asma, de interlocutora, cuando el maestro cuenta sus excursiones al gran mundo, de portera, cuando le protege frente al mundo exterior, de secretaria, cuando pega en el manuscrito de "A la recherche du temps perdu" pequeñas notas, o cuando con torpe pluma añade todavía algo, o cuando sirve como objeto de estudio para el personaje de Françoise de la novela. En las últimas semanas de vida del escritor deja, en contra de su promesa, que el médico administre inyecciones a Proust. Su hermano ya había propuesto inútilmente un tratamiento médico. Pero cuando él muere, ella no está presente. En el lecho mortuorio corta un rizo de pelo para el hermano y otro para sí.

Una vez dice Céleste: "Hubo momentos en que creía ser su madre, y otros en que yo era como su hija."


El libro Monsieur Proust de Céleste Albaret, aparecido en 1973, ha sido el material temático de esta película. Albaret trabajó como ama de llaves desde 1914 hasta la muerte del escritor en 1922, y sólo ya muy tarde se decidió a grabar en cinta magnetofónica sus experiencias con el gran escritor. La película es muy fiel al libro, manteniendo la perspectiva de Céleste y ciñéndose fielmente a los recuerdos aún en los más pequeños detalles. Sólo con la perspectiva del narrador ha actuado más libremente Percy Adlon - Céleste fue su primera película para el cine, siendo conocido anteriormente sólo por sus ensayos radiofónicos y televisivos. Su versión cinematográfica abandona el distanciamiento temporal de "50 años después", ofreciendo una acción que abarca los últimos meses de la vida del poeta. Todo lo que ocurre tiene lugar en el recuerdo, y parte de la mesa de cocina de Céleste. De esta forma se entremezclan los tiempos felices, cuando Proust salía con su pañuelo de cuello blanco y sombrero de copa, con las fases finales de su grave enfermedad.

Así pues, la forma de narración de Céleste, subjetivo-asociativa, determinan la narración cinematográfica, "pero fija la perspectiva sólo sobre el maestro; en realidad, ella desaparece por completo como persona, convirtiéndose en lente y bocina" (Peter Buchka). Incluso se llamó a sí misma en una ocasión "perro de caza", cuando, siendo la única relación con el mundo exterior para el antiguo galán, preparaba los informes con el "monsieur" y le ayudaba en la búsqueda del tiempo perdido. Ella es propiamente la comparsa en esta obra de cámara para dos personas, pero que a la vez nos presenta una relación que hay que calificar de profunda y casi erótica. Siendo una relación de señor a sirviente, está impregnada sin embargo de un sentimiento de dependencia mutua. Sobre el misterio de esta relación dice Céleste: "Era seguramente su encanto, su sonrisa, su forma de hablar, colocando su pequeña mano en la mejilla. El sonido era en él música. Cuando la vida se acabó para él, también acabó para mí. Pero la música ha permanecido." 



Eva Mattes, que recibió el premio cinematográfica de Baviera por su interpretación, actúa de forma muy retraída; ella es la entrega completa, la espera, inmersa en el ritual diario, cuidadosa y a la vez decidida, ganándose con su fiabilidad y comprensión la confianza del introvertido maestro. Jürgen Arndt, maquillado como cadáver viviente, es mucho más excéntrico, sin romper el carácter retraído, exento de dramatismo, de la película, refugiándose en una concepción que componen conjuntamente el movimiento de la cámara, la técnica de imágenes retrospectivas, la adecuada iluminación (a cargo de Jürgen Martin) y el trabajo de los actores.

"La película se desarrolla casi exclusivamente en la vivienda de Proust, tenuamente iluminada con luz artificial, y sólo en la cocina, el dominio de Céleste, penetra levemente la luz del día. Unas pocas tomas exteriores favorecen el contraste: rótulos de las calles parisinas y rebuscados adornos en los portales de las mansiones de la ciudad evocan el refinamiento de la gran ciudad, las escuetas casas de piedra en el lugar natal de Céleste, la naturaleza desnuda... En lo aparentemente secundario de las tomas exteriores se vislumbra el núcleo de la relación entre Proust y Céleste: su encuentro bajo el signo de arte y naturaleza" (Neue Zürcher Zeitung)

Marli Feldvoß


Proyección en 16mm gracias al Goethe-Institut Buenos Aires.

Temporada XI / Función 219
Cineclub La Rosa
Austria 2154

jueves, 5 de octubre de 2017

Un nobel muy querido por el cine

Cuatro adaptaciones del escritor han sido llevadas a la gran pantalla.



Anthony Hopkins y Emma Thompson, en un momento de Lo que queda del día

El premio Nobel de Literatura, Kazuo Ishiguro, es autor de Lo que queda del día, novela llevada al cine por James Ivory en 1993 y protagonizada por Anthony Hopkins y Emma Thompson. Tanto el director como los actores y Ruth Prawer Jhabvala, autora del guion que adaptó la novela del escritor, fueron nominados a los Oscar y a los Globo de Oro, aunque finalmente no se llevaron ninguno de estos premios, solo Hopkins ganó un Bafta por su papel de mayordomo, protagonista de este drama costumbrista.

No es la única vez que Ivory trabaja sobre un libro del Nobel, del que la Academia Sueca ha destacado que "sus novelas de gran fuerza emocional han descubierto el abismo bajo nuestro ilusorio sentido de conexión con el mundo". La condesa rusa es una obra en la que un diplomático ciego estadounidense, en el Shanghai de los años treinta, se enamora de Sofía, condesa rusa que trabaja como camarera para ayudar a su decadente familia aristocrática. Fue protagonizada por Ralph Fiennes, Natasha Richardson, Lynn Redgrave y Vanessa Redgrave.

A principios de este año, Kazuo Ishiguro, en una entrevista con este diario dijo: “La relación con el cine mantiene a los libros en el centro de la cultura”. Pero nunca adapta sus guiones porque como él mismo dice: "Escribir una novela es un trabajo muy duro y una vez que la terminas lo último que quieres es volver sobre el mismo material". En 2003 se adaptó The Saddest Music in the World, de Guy Maddin, un musical con protagonista como Isabella Rossellini, María de Medeiros y Mark Mckinney.

El último de sus libros adaptados, por ahora, -el productor Scott Rudin compró los derechos de El gigante enterrado que se publicó en 2016- es Nunca me abandones (2010) de Mark Romanek, filme protagonizado por Carey Mulligan, Andrew Garfield, Keira Knighteley.

Diario El País
Madrid, 5 de octubre de 2017

jueves, 28 de septiembre de 2017

Mabuse atendió a sala llena

Finalizó el ciclo dedicado a los doctores Caligari y Mabuse, con la proyección en 16mm (gracias al Goethe-Institut Buenos Aires) del clásico de Fritz Lang, El testamento del Dr. Mabuse, a sala llena.















viernes, 15 de septiembre de 2017

El testamento del Dr. Mabuse

Tenemos el gusto de proyectar una obra maestra de Fritz Lang en formato 16 mm, gracias al Goethe-Institut Buenos Aires, en el ciclo que une a los doctores Caligari y Mabuse. Será el miércoles 27 de septiembre a las 20:30 horas, con entrada libre y colaboración voluntaria en Austria 2154.


Miércoles 27 de septiembre - 20:30 horas
EL TESTAMENTO DEL DR. MABUSE
(Das Testament des Dr. Mabuse, Alemania, 1933, blanco y negro, 110 minutos)
Dirección: Fritz Lang
Guión: Fritz Lang y Thea von Harbou.
Producción: Fritz Lang y Seymour Nebenzal
Dirección de Fotografía: Fritz Arno Wagner    
Montaje: Conrad von Molo y Lothar Wolff    
Música: Hans Erdmann y Walter Sieber
Dirección de Arte: Emil Hasler y Karl Vollbrecht
Elenco: Rudolf Klein-Rogge, Otto Wernike, Gustav Diessl y Karl Meixner.


Película de gángsters y de mafias; premonitoria y llena de arte por donde se la mire. El Dr. Mabuse escribe su testamento en un neuropsiquiátrico. Tiene un plan para establecer una compleja red criminal mediante la instalación del terror y el caos a través de crímenes absurdos.


El cine sonoro era aún una novedad y Lang no podría haber aprovechado mejor el recurso: explosiones, grabaciones de voces deformadas, gritos, bocinazos y disparos componen una sinfonía expresionista inigualable. Visualmente la película es espectacular y deslumbrante gracias a la fotografía de Fritz Arno Wagner, un maestro de la luz que ya había trabajado con Lubitsch, Murnau, Pabst y con el propio Lang en M, el vampiro. (Texto tomado del Cineclub Dynamo)


Proyección en 16mm gracias al Goethe-Institut Buenos Aires.


Temporada XI / Función 218
Cineclub La Rosa
Austria 2154

De Caligari a Mabuse

Compartimos un texto que echará luz sobre la oscuridad de los dos doctores que aterrorizaron desde el cine alemán y este mes atenderán en el Cineclub La Rosa.


De Caligari a Hitler. Un historia psicológica del cine alemán, de Sigfried Kracauer (1947) es el ensayo que explica, desde la perspectiva de una especie de sociología y psicología cinematográfica, la existencia de tendencias anímicas que permitieron la llegada del nacional-socialismo al poder. De acuerdo a las tesis de Kracauer, el cine alemán se convirtió, durante este periodo, en el reflejo de un proceso de paralización anímica (geistige Lähmung) de la sociedad y sus películas, en espejos en los que dichas tendencias paralizadoras se hicieron visibles.

El testamento del Dr. Mabuse (1932) representa, pues, adoptando la lógica argumentativa de Kracauer, una de las películas que cierra el periodo de incubación psicológica del totalitarismo en la Alemania de entreguerras. Mientras que una de las que lo abre, formal y estilísticamente, es la ya mítica realización de Robert Wiene: El gabinete del Dr. Caligari (1924). Cinta que, por cierto, también porta en su título la influencia de la naciente psicología clínica de la época.

Los personajes emblemáticos de ambas películas —el Dr. Caligari y el Dr. Mabuse— cumplen la tarea de articular cinematográficamente la progresiva desarticulación social previa a la llegada de los Nazis al poder. Ambas figuras oscilan entre la genialidad y la locura y se encargan, de una u otra forma, de sembrar el terror. Vistas desde el ángulo de su pura aparición dramática encarnan una forma de maldad alojada en el seno mismo de un supuesto conocimiento esclarecido (ilustrado) del alma humana: el de la, por entonces, naciente psiquiatría clínica. 


Como consecuencia fílmica de lo anterior el sanatorio/manicomio —el supuesto lugar del cuidado, de la cura, del tratamiento y de la recuperación mental y anímica— adquiere dimensiones amenazantes: los espacios se dislocan y el uso de luces y sombras —del claroscuro expresionista— marcan la dualidad implícita de los personajes. En este contexto, entonces, vemos el expresionismo cinematográfico alemán adoptar la forma de documento histórico de una época.

Lang concluye, en este sentido, el ciclo especular iniciado por Wiene, pero, suministrando a El testamento… una mayor dosis de veracidad social. Veracidad que Wiene, en cambio, prefirió dejar en segundo plano, sacrificando, con esto, la fluidez de una lectura en clave social de los símbolos presentes en El gabinete...

Pues, si bien en ambas cintas el desquiciamiento sucede en términos de una absoluta toma de control de las acciones de una persona por otra —las de Césare (Conrad Veidt) por el Dr. Caligari (Werner Krauss) y las del Dr. Baum (Oscar Beregi) por el Dr. Mabuse (Rudolf Klein-Rogge) respectivamente-, El gabinete… es un testimonio de época más difícil de interpretar como tal, debido a la imponente fuerza de sus imágenes y a una cierta indiferencia social en la resolución narrativa de su trama.


En efecto, el guión original escrito por H. Janowitz y C. Mayer no contemplaba hacer de la historia principal un mero delirio de Franzis (Friedich Fehér), el personaje que relata los acontecimientos. Al transformar la historia del Dr. Caligari y de Césare, el sonámbulo-hipnotizado que asesina por órdenes del primero, en el delirio del paciente de un sanatorio, Wiene opta por un esquema y desenlace narrativo que obstaculiza una lectura simbólica más directa del estado de la sociedad de la época.

De esta forma, entonces, El gabinete del Dr. Caligari ofrece en su propia factura una interesante dualidad: la de una depurada y revolucionaria estética cinematográfica desplegada, empero, dentro de los márgenes de un guión que escamotea la posibilidad de referir sus acciones y personajes a la realidad social de un Estado tiránico. Estado que había enviado a la guerra, la Primera Guerra Mundial, a miles de hombres en calidad de siervos y sonámbulos.

Carlos Novoa Cabello
Fragmento del artículo "Espejos, espectro y obediencia ciega" publicado en Encadenados, noviembre de 2013.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Caligari en el Cineclub

Con una muy buena respuesta del público, dimos comienzo al ciclo dedicado a los doctores Caligari y Mabuse con el clásico de Robert Wiene, proyectado en Súper 8.