Mostrando entradas con la etiqueta Los santos inocentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Los santos inocentes. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de noviembre de 2013

Los santos inocentes

Segunda y última función del ciclo dedicado a Mario Camus con Los santos inocentes, una mirada a la posguerra española desde la novela de Miguel Delibes. Se verá el miércoles 27 de noviembre a las 20:30 horas en Austria 2154, con entrada libre y colaboración voluntaria.


Miércoles 27 de noviembre - 20:30 horas
LOS SANTOS INOCENTES
(Idem, España, 1984, color, 107 minutos)
Dirección: Mario Camus.
Producción: Julián Mateos.
Guión: Mario Camus, Antonio Larreta y Manuel Matji, sobre la novela de Miguel Delibes.
Dirección de Fotografía: Hans Burmann.
Montaje: José María Biurrún.
Música: Antón García Abril.
Dirección de arte: Rafael Palmero.
Elenco: Alfredo Landa, Francisco Rabal, Juan Diego, Terele Pávez, Belén Ballesteros, Juan Sachez, Ágata Lys, Agustín González, Manuel Zarzo, Mari Carrillo y José Guardiola.


Paco (Alfredo Landa) y Régula (Terele Pávez) forman, junto a sus tres hijos, una familia de campesinos a las órdenes de los señores del cortijo que aguantan toda clase de órdenes y humillaciones sin queja alguna. Un día se presenta Azarías (Paco Rabal), el hermano deficiente mental de Régula, pues ha sido despedido del cortijo en el que él trabajaba y decide unirse a la familia de su hermana para trabajar.

Ahora, deberán hacer frente a todas las penurias típicas de la época juntos en una vida de renuncia, sacrificio y obediencia cuyo destino parece estar marcado, a no ser que algún acontecimiento imprevisto les permita romper sus cadenas.


Basada en la novela de Miguel Delibes, que gracias al éxito del film fue también un suceso más allá del ámbito académico al que parecía estar destinada.

En el Festival de Cannes obtuvo los premio al Mejor Actor (ex aequo) entre Paco Rabal y Alfredo Landa y una Mención Especial del Jurado Ecuménico.


"En Los santos inocentes, basada en la gran obra homónima del gran Miguel Delibes, Mario Camus disecciona finamente y sin piedad la sociedad jerarquizada de los señores y los siervos, aun perviviente en la España de la dictadura de Franco. Por medio de una narración sobria y sin concesiones cargada de brutalidad y de 'inhumanidad' (que representa de alguna manera la deshumanización tremenda del medio rural español de entonces), asistimos en esta obra maestra al desmoronamiento total de una familia pobre por culpa de la absoluta desconsideración de sus ricos amos, los dueños de la tierra que ellos trabajan en todos los aspectos, dueños que les ven como a puros objetos animados, como a puros esclavos. Apoyada en una fotografía espléndida de la Extremadura profunda, cargada de lirismo y de violencia y con algunos pasajes puramente tremendistas, Los santos inocentes es una de las obras maestras definitivas de nuestro cine y tal vez la mejor película de Mario Camus y, posiblemente, la mejor adaptación de una novela de Miguel Delibes. El filme es toda una patada en el estómago, un mordisco en la bilis revulsivo y feroz que acaba encorajinando al espectador con la situación de injusticia mostrada como pocos filmes pueden hacerlo. Y, por supuesto, no se puede olvidar su reparto de ensueño, entre los que brillan con luz propia un Alfredo Landa y un Francisco Rabal inolvidables. Ciertamente, Los santos inocentes es una obra imprescindible de nuestro cine de los ochenta" (Archivo de cine ecléctico).


Miguel Delibes (Valladolid, 17 de octubre de 1920 - ), respetado por crítica y público, alcanzó el cénit de su carrera literaria con títulos como La hoja roja (1959), Las ratas (1962) y Cinco horas con Mario (1966), entre otros. Sin embargo, en 1981 publicó su obra más popular, Los santos inocentes, que fue llevada al cine tres años después por el director Mario Camus.

Delibes fue elegido miembro de la Real Academia Española (RAE) en 1973 y recibió el Premio Príncipe de Asturias (1982), el Premio de las Letras Españolas (1991) y el Premio Cervantes (1993), menciones que lo elevaron a la categoría de clásico en vida.


Temporada VII / Función 154
Cineclub La Rosa
Austria 2154

"Los santos inocentes" (1984): soberbio retrato de la España profunda

Extremadura, años 60. Paco el Bajo vive en un cortijo con su mujer Régula, sus tres hijos -de los cuales, la menor es deficiente mental- y su cuñado Azarías. Sus vidas se reducen prácticamente a la servidumbre y, de este modo, admiten los abusos de poder de la burguesía terrateniente. La abnegación de Paco es especialmente singular, ya que tolera que su condición humana sea equiparada con las labores de un perro de caza. De ese modo, va convirtiéndose en compañero inseparable del señorito Iván, que lo utiliza caprichosamente para sus cacerías. Sin embargo, las limitaciones psíquicas de Azarías actúan de forma más contundente contra la desigualdad social cuando éste ahorca a Iván después de que el cruel señorito haya matado a un ave que el primero amaestraba con cariño. Esta es la sinopsis, en pocas líneas, de una de las películas más conocidas de la filmografía española.


Tras el extraordinario éxito de público que tuvo su versión cinematográfica de La colmena -premiada con el Oso de Oro en el Festival de Berlín de 1983-, Mario Camus propuso al productor Julián Mateos la adaptación de la novela Los santos inocentes, escrita por Miguel Delibes. Afortunadamente, los derechos sobre la filmación de la obra estaban disponibles y ambos, productor y director, decidieron entrevistarse con Delibes para tratar la cuestión. No obstante, el escritor se quedó sorprendido ante la idea porque consideraba que su libro era casi inadaptable.

Antonio Larreta y Manuel Matji redactaron un primer esbozo del guión y focalizaron la acción desde cuatro puntos de vista diferentes basándose en el personaje que, en cada momento, presidía la acción: Quirce, Nieves, Paco el Bajo y Azarías. Posteriormente, Camus halló la manera de unir todos los episodios a través de un nexo común: la visita de Quirce a su hermana, sus padres y su tío aprovechando un permiso en el servicio militar. Esta excusa argumental contribuyó a crear una segunda línea temporal en el relato, ubicando su punto de partida en un presente posterior a la época en que tiene lugar la historia narrada en los cuatro flashbacks .

El especialista Juan Carlos Frugone ha resumido, con enorme acierto, las cualidades que han hecho de Los santos inocentes una de las obras maestras del Cine Español posfranquista: "Rodeado de su equipo habitual, un equipo al cual él hace responsable o co-partícipe de todos sus aciertos, Camus pone en pie su obra más redonda. Nuevamente el artesano y el creador se inspiran mutuamente para ofrecer una lectura fácil de un texto difícil, para dar una película sólida en base a un entretejido sutil, casi inapresable. La maestría de Camus está presente en cada plano, en cada frase, en cada silencio del film" (2).

La estructura narrativa y los recursos fílmicos que emplea el realizador cántabro se compenetran muy estrechamente, ofreciendo como resultado un retrato sobrio de la España profunda en su periodo de posguerra. La temática central es la problemática del campesinado sometido durante los años sesenta, destacando sobremanera las relaciones de dependencia y sumisión. A pesar de todo lo dicho hasta ahora, estas relaciones no se producen exclusivamente entre criados y amos, ya que por encima de éstos últimos se halla la figura del administrador, que está en la cúspide de la jerarquía social. A este respecto, son muy reveladoras las palabras que pronuncia el personaje del señorito Iván, encarnado de manera notable por el actor Juan Diego: "Todos tenemos que aceptar una jerarquía: unos abajo y otros arriba. Es ley de vida" .


Por lo tanto, estas relaciones de dominación afectan a todos en esta raigambre social que aún hoy en día sorprende al espectador por la memoria reciente de estos hechos históricos. La explotación de los pobres en un contexto de crisis económica como el de la posguerra española resulta desagradable no sólo por su propia naturaleza, sino también por la proximidad de estos sucesos en el tiempo. La imagen que Camus y Delibes ofrecen en sus respectivas obras -película y novela- de una España tan mísera e injusta se acentúa con la sensación de que, en el fondo, ambos creadores están llamando la atención sobre una realidad cultural que se remonta a poco menos de medio siglo atrás en la reciente historia del país. Sin embargo, la conciencia del dominio infligido sobre las clases bajas no pasa desapercibida para quienes la componen, como bien ilustra el crítico José Luis Sánchez Noriega en su ensayo sobre la obra de Mario Camus:

"La sumisión aparece reiterada en acciones que muestran el servilismo de los criados hacia los amos. Ello no significa que los criados no sean conscientes en absoluto de los abusos o de las condiciones en que viven, como vemos en el personaje de Régula, que no acepta la injusticia de que su hermano Azarías haya sido expulsado de La Jara y se niega a internarle en un asilo. Por otra parte, apenas hay despotismo en el trato que reciben los criados, más bien se trata de un paternalismo en el que la dominación de clase es un presupuesto 'natural', una herencia histórica que aún no ha sido puesta en cuestión" (3).

Esta noción de herencia histórica resume la situación que mediatiza la actitud de los personajes y, a su vez, justifica comportamientos tan inhumanos como el trato que el señorito Iván dispensa a Paco el Bajo. En las postrimerías del film, Camus plantea incluso el ingreso de Azarías en un centro psiquiátrico como ejemplo de aquello de lo que eran capaces las autoridades del régimen franquista con el propósito de poner freno a la rebelión de las clases desfavorecidas, aún tratándose de la reacción lógica frente a una circunstancia de abuso.

Elementos como la precisa planificación y concepción formal que Camus otorga a la obra, acompañadas del subrayado musical a cargo de Antón García Abril y de las extraordinarias interpretaciones de Alfredo Landa y Francisco Rabal, convierten a Los santos inocentes en una película impresionante y de difícil recepción para el público sensible a imágenes que puedan herir su sensibilidad.

Es por ello que esta obra de Mario Camus ha pasado a formar parte de las cintas más importantes de la Historia del Cine Español, tanto por su distribución mundial como por su categoría artística. En el Festival de Cannes de 1984, un jurado presidido por el actor británico Dirk Bogarde decidió conceder el Premio de interpretación masculina, ex-aequo , a los dos principales protagonistas de la película (Landa y Rabal). Desafortunadamente, la Academia de Cine prefirió enviar el film Sesión continua (1984), escrito y dirigido por José Luis Garci, para representar a nuestro país en la ceremonia de los Óscar. De no ser así, es muy probable que Camus se hubiera podido alzar con la estatuilla de Hollywood, demostrando la capacidad creativa de nuestros cineastas y el enorme partido que se puede extraer a la historia más oscura de todo país.

Carlos Giménez Soria
Revista "Paralelo Sur".

1 - J.M. Caparrós Lera, La Pantalla Popular. El cine español durante el Gobierno de la derecha (1996-2003) , Akal, Madrid, 2005, pág. 181.
2 - J.C. Frugone, Oficio de gente humilde. Mario Camus , Semana de Cine de Valladolid, Valladolid, 1984, pág. 132.
3 - J.L. Sánchez Noriega, Mario Camus , Cátedra, Madrid, 1998, pág. 255.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Mario Camus y la posguerra española

En noviembre el Cineclub La Rosa programa dos películas en las que Mario Camus, basándose en novelas de Camilo José Cela y Miguel Delibes, retrata el franquismo y las consecuencias de la Guerra Civil Española. Será, como siempre, con entrada libre y colaboración voluntaria, en Austria 2154.

La Guerra Civil Española (1936-1939), escenario de pruebas de la II Guerra Mundial e hito histórico del Siglo XX, marcó a fuego no sólo a la generación que la vivió, sino que continuaron sus consecuencias a lo largo de décadas de dictadura franquista. El cine español ha dado obras maestras a partir de estos hechos. Desde los sainetes cargados de humor negro de Luis García Berlanga (Plácido, El verdugo, La vaquilla, que hemos proyectado en el Cineclub), o las películas sociales de Juan Antonio Bardem (Muerte de un ciclista, Calle Mayor), casi todas las generaciones posteriores han vuelto su mirada hacia la realidad sociocultural de aquel momento.

Mario Camus (Santander el 20 de abril de 1935) pertenece a la generación del Nuevo Cine Español, y es uno de quienes mejor supo narrar esas historias de la posguerra a través de las novelas de dos eximios escritores como Camilo José Cela y Miguel Delibes.

Ganador del Oso de oro en el Festival de cine de Berlín en 1983 por La Colmena. En 1984 en el Festival Internacional de cine de Cannes gana la mención especial del jurado ecuménico por Los santos inocentes, una de las películas españolas más conocidas por los espectadores. Por estas dos películas gana un gran reconocimiento como cineasta a nivel internacional como nacional. Fue galardonado con el Goya de Honor de la Academia española en 2011.


Miércoles 13 de noviembre - 20:30 horas
LA COLMENA
(Idem, España, 1982, color, 105 minutos)
Dirección: Mario Camus.
Elenco: José Sacristán, Victoria Abril, Luis Escobar, Charo López, Ana Belén, Fiorella Faltoyano, Concha Velasco, José Luis López Vázquez, Francisco Rabal, José Sazatornil, Antonio Resines, Francisco Algora, Mary Carrillo, Emilio Gutiérrez Caba, Elvira Quintillá, Luis Ciges, Imanol Arias, Agustín González, María Luisa Ponte y Camilo José Cela.

Camilo José Cela escribe en el prólogo a la primera edición de su novela: "La Colmena no es otra cosa que un pálido reflejo, que una humilde sombra de la cotidiana, áspera, entrañable y dolorosa realidad (...) no aspira a ser más que un trozo de vida narrado sin reticencias, sin extrañas tragedias, sin caridad, como la vida discurre, exactamente como la vida discurre. Queramos o no queramos. La vida es lo que vive -en nosotros o fuera de nosotros-; nosotros no somos más que su vehículo, su excipiente como dicen los boticarios (...) Su acción discurre en Madrid -en 1942- y entre un torrente, o una colmena, de gentes que a veces son felices, y a veces, no". Ganadora del Oso de Oro en el Festival de Berlín.


Miércoles 27 de noviembre - 20:30 horas
LOS SANTOS INOCENTES
(Idem, España, 1984, color, 107 minutos)
Dirección: Mario Camus.
Elenco: Alfredo Landa, Francisco Rabal, Juan Diego, Terele Pávez, Belén Ballesteros, Juan Sachez, Ágata Lys, Agustín González, Manuel Zarzo, Mari Carrillo y José Guardiola.

España franquista. Durante la década de los sesenta, una familia de campesinos vive miserablemente en un cortijo extremeño bajo la férula del terrateniente. Su vida es renuncia, sacrificio y obediencia. Su destino está marcado, a no ser que algún acontecimiento imprevisto les permita romper sus cadenas. Basada en la novela de Miguel Delibes. Premio al Mejor Actor compartido entre Paco Rabal y Alfredo Landa en el Festival de Cannes.