jueves, 26 de marzo de 2015

Finalizó el ciclo sobre Kluge

Con la proyección de Artistas bajo la carpa del circo: perplejos, y luego de cuatro extraordinarias funciones en 16mm, finalizó el ciclo "Alexander Kluge: el cine pensado".


Gracias a todo el público que nos acompañó con la propuesta, superó ampliamente nuestras expectativas. Para más, ya saben que los libros de Kluge forman parte del catálogo de la Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte.


miércoles, 25 de marzo de 2015

Cineclubes porteños, la mirada que resiste

Lejos del auge de otros tiempos pero ayudadas por la tecnología, estas pequeñas salas siguen ofreciendo alternativas a una sola forma de consumir películas.

Salas pequeñas, en un centro cultural, una biblioteca o una casona prestada. La luz del proyector, una pequeña pantalla y pocas butacas como única escenografía. Entrada a la gorra, charlas debate. Cualquiera que haya pasado por un cineclub conoce la ecuación, hecha de amor por el cine, esfuerzo desinteresado y ganas de encontrarse.

Buenos Aires está lejos de aquella época de esplendor de los cineclubes que supo vivir durante los 50 y 60. Sin embargo, el fenómeno sigue vigente y se reinventa, con las nuevas tecnologías y, particularmente, las redes sociales como recientes aliadas.

Hoy es difícil saber cuántos espacios de este tipo funcionan en la Ciudad. El vacío legal en el que están y la falta de apoyo que sufre la mayoría hacen que estén a la vista sólo de quienes saben buscar, o bien que vivan poco.

El que más perdura se llama Núcleo: empezó a proyectar en 1953, primero bajo la tutela de Salvador Sammaritano y, tras la muerte de este último en 2008, de su hijo Alejandro. Muchos directores y actores fueron y van a presentar películas. A lo largo de sus más de 60 temporadas, sumó tantos socios que ya no admite más. Funciona en el Malba y, sobre todo, en el Gaumont.

A metros de esa sala, pero al otro extremo en la línea del tiempo, está Cineclub Pasaje 17, uno de los más nuevos. Vio la luz en 2013 de la mano de Juan Herrera, quien conoce el paño: “Viví el auge de los cineclubes de los 60, pero en Francia”, cuenta.

La Rosa también es joven, pero con casi una década de trayectoria, pasó airoso por “la comezón del séptimo año” o, en palabras de Emiliano Penelas, su programador, del tercero: “Los cineclubs andan a pulmón, y a la larga uno se cansa porque demanda dinero y esfuerzo, por lo que al tercer año empiezan a decaer”. Este espacio, ubicado en una biblioteca, proyecta casi todo en el primer formato exitoso para películas amateur, 16 milímetros. “Una verdadera rareza”, resalta Penelas, quien también programa cine clásico y retrospectivas en YMCA, en funcionamiento en el segundo piso de la Asociación Cristiana de Jóvenes desde hace ocho años.

Otro ineludible es Dynamo. Con más de diez años de historia, es el refugio para los amantes de grandes directores, sobre todo franceses y alemanes. Es que, al igual que La Rosa, su programación se nutre especialmente del Institut français d’Argentine (que dispone para préstamo de 300 títulos en DVD, 20 en 35 milímetros y más por Internet) y del Goethe-Institut (800 películas), además de aportes privados y de la Filmoteca Buenos Aires. La cita es en una librería de San Telmo o en una casona del mismo barrio. “Lo que se junta a la gorra va a un fondo común para comprar pelis, proyectores o pantallas”, cuenta su administrador, Carlos Müller.

Como se ve, los cineclubes pueden aparecer en casi cualquier lugar, incluso en un consultorio, como Paradiso, que antes pasó por dos bares y un salón de fiestas. “Siempre me gustó la idea de ver una peli y compartirla”, reconoce el psicoanalista Victorio Spatz. Por eso, se asoció a la crítica Paula Vázquez Prieto y programa los domingos en una sala de espera de Balvanera.

Y aunque el lucro no es lo que mueve estos espacios, a veces los cineclubes dieron pie a un proyecto comercial, como BAMA Cine Arte, que nació como Buenos Aires Mon Amour en 2007. Primero funcionó en el living de uno de sus creadores, Guillermo Cisterna Mansilla, y luego en una sala de San Telmo sin ningún cartel, por lo que era fácil pasarse de largo si no se estaba atento. El microcine del desaparecido hotel Elevage también fue sede. Hasta que en 2013 pasó a ocupar el lugar simbólico y geográfico que tenía el Arteplex de Diagonal Norte. Y aunque el BAMA no es más un cineclub, “mantiene el espíritu original”, dice Cisterna Mansilla, que administra la ahora sala comercial junto a Carlos Affur.

“Los cineclubes ponen al público en contacto con grandes acervos cinematográficos. Y si bien no ocupan el mismo lugar que antes, mantienen una identidad y buscan persistir y reinventarse. Ahora empezaron a usar las redes sociales y eso garantiza que haya gente en la sala sin tener que anunciar la programación en los medios”, resalta el investigador Máximo Eseverri.

En tiempos en que los “tanques” cinematográficos estadounidenses copan las carteleras, los cineclubs mencionados y otros tantos cubren una demanda no menor entre los porteños que buscan alternativas. Son lugares de resistencia o, en palabras de Sammaritano, “permiten que las películas de Hollywood no se coman a las de cine arte”.

Además, como destaca Penelas, “una peli no se ve igual cuando se ve con otro”. Es decir, cuando juntarse a disfrutarla implica intereses compartidos más allá del puro entretenimiento, por más teles LCD y servicios online que haya o estén por venir.

Por Karina Niebla
Diario La Razón, miércoles 25 de marzo de 2015

martes, 24 de marzo de 2015

Artistas bajo la carpa del circo: perplejos

"A pedido del público" tendremos una función extraordinaria del ciclo dedicado a Alexander Kluge con una de sus películas más emblemáticas, ganadora del Festival de Venecia. Será proyectada en 16mm en Austria 2154 el miércoles 25 de marzo a las 20 horas. Como siempre, con entrada libre y colaboración voluntaria.


Miércoles 25 de marzo - 20 horas
ARTISTAS BAJO LA CARPA DEL CIRCO: PERPLEJOS
(Die Artisten in der Zirkuskuppel: ratlos, Alemania, 1968, blanco y negro, 103 minutos)
Dirección y guión: Alexander Kluge.
Dirección de fotografía: Guenter Hoermann y Thomas Mauch.
Montaje: Beate Mainka-Jellinghaus.
Elenco: Hannelore Hoger, Sigi Graue, Alfred Edel, Bernd Höltz, Eva Oertel, Kurt Jürgens,Gilbert Houcke, Wanda Bronska-Pampuch, Herr Jobst, Hans-Ludger Schneider.


La directora de circo Leni Peikert trata de montar el circo del futuro, en el que los animales no aparezcan con ropajes sino completamente al natural y los artistas ya no exhiban artes de magia sino que expliquen las leyes físicas. El desarrollo de esta utopía tropieza, sin embargo, con una cadena interminable de obstáculos...  León de Oro en el Festival de Venecia.


Leni Peickert es la hija de un artista que ha perecido en el circo. Ella se propone fundar su propio circo, un circo que sea digno de un muerto.

Leni quiere mostrar a los animales como son auténticamente, no amaestrados, no como personas disfrazadas. Y los artistas deben exhibir sus proezas no como fruto de arte de magia, sino como una explicación de las leyes físicas.

Leni Peickert comprende que no podrá seguir siendo artista y simultáneamente empresaria libre. Solamente como capitalista podrá operar algún cambio. Compra animales, contrata a colaboradores, hace deudas. Pero no halla apoyo, pues solamente hace lo que quiere, y así es como aún antes del inicio de la temporada circense tiene que declararse insolvente.

Pero entonces muere inesperadamente su amiga Gitti, una millonaria. Leni es su heredera universal. Ahora sí puede llevar a la práctica su idea del circo reformado. Se propone ligar las posibilidades de la literatura con la destreza del circo. Pretende conferirle un sentido a las proezas que se presentan en el circo. Sin embargo, las reacciones de sus colaboradores le hacen percatarse ya antes del estreno de que el circo reformado es algo que se queda en la abstracción. Con el fin de no poner en peligro la utopía en la que ella cree, suspende la sesión inaugural.

Con el dinero restante intenta empezar de nuevo en la sección técnica de la televisión, con el fin de eximirse de la dependencia de la redacción. En sus conatos de reforma choca con Korti, el fiscal del estado en el departamento de moral pública. El sofocará en germen el afán de innovaciones, a no ser que también él quede afectado por la revolución.

Kluge había narrado en ABSCHIED VON GESTERN una historia ininterrumpida y asegurado su desarrollo cronológico. En DIE ARTISTEN el espectador se quedó perplejo: a veces se utilizaba la película en color, otras veces, en blanco y negro; la discontinuidad de la narración era manifiesta, se inician escenas que luego no se desarrollan por completo; ocasionalmente, el sonido se superpone en la siguiente escena, creando así un mosaico cuyas piezas individuales parecen a primeramente totalmente desordenadas y oprimiéndose mutuamente. Resultan frecuentemente típicas las cuestiones planteadas que quedan sin respuesta al cambiar a la escena siguiente. Kluge logra con estos ataques al centro estimulante del espectador que mantenga despierta la atención y que con tanta mayor fruición saboree los pulidos textos del autor.

En una entrevista afirmó Kluge respecto a DIE ARTISTEN que existía una teoría, según la cual el filme no se producía en la pantalla sino en la cabeza del espectador. La estructura heterogénea del filme se adecua a esta teoría: el orden tiene que realizarse en la mente del espectador, pero primordialmente el asunto sobre el que trata el filme. En efecto, el tema del filme no es naturalmente, desde luego, el circo o el circo reformado. El circo, bien sea por reflejar como un microcosmos la totalidad de la sociedad, como pensaba el crítico francés Marcel Martin, o bien sea entendido como una parábola de la dificultades del artista en la sociedad, lo cierto es que no colma en Leni Peickert sus ideas sobre la vida y el trabajo. Ella quería triunfar donde su padre había caído muerto. Al final, reconoce también ella su fracaso.

Leni es feliz en la creación de su entorno, en la planificación del circo reformado. En el momento en que, gracias a la herencia millonaria, más próxima se halla de su meta, desiste y "emprende un nuevo intento" en la televisión, otro circo reformado... O sea, que no se rinde, sino que únicamente cambia su táctica frente a la sociedad.

La película de Kluge es una parábola sobre la sociedad y la situación del artista en la sociedad. Irónicamente, presenta a estos artistas como directores de circo, pues la presunta reunión de directores circenses no es otra cosa que una asamblea anual, probablemente la última, del llamado "Grupo (literario) 47" en Franconia, y se reconoce, entre ellos, a Hans Mayer, Werner Richter, Günther Herburger y a otros. Kluge posee evidentemente el don para hallar actrices inteligentes y simultáneamente sensuales. Hannelore Hoger interpreta admirablemente su papel. Es todo vida. Y representa así un polo contrario al ingenioso y lingüísticamente agudo mundo de Kluge.

Texto: Goethe-Institut


Temporada IX / Función 178
Cineclub La Rosa
Austria 2154

jueves, 19 de marzo de 2015

Pequeñas grandes reflexiones

Con mucho público, el miércoles tuvimos una gran función de los cortometrajes de Alexander Kluge, proyectados en 16mm gracias al Goethe-Institut.


Recordamos que el miércoles 25 de marzo a las 20 horas tendremos la última función del ciclo con Artistas bajo la carpa del circo: perplejos. Como siempre, en Austria 2154, con entrada libre y colaboración voluntaria.

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sábado, 14 de marzo de 2015

Kluge: los cortometrajes

(Ante) última función del ciclo sobre el cineasta, ensayista y pensador Alexander Kluge, con una selección de sus cortometrajes, trabajos fundamentales de su carrera, en una ocasión imperdible para verlos en 16mm. Será el miércoles 18 de marzo a las 20 horas, en Austria 2154, con entrada libre y colaboración voluntaria.


Miércoles 18 de marzo - 20 horas
ALEXANDER KLUGE: LOS CORTOMETRAJES


BRUTALIDAD EN PIEDRA
(Brutalität in stein, Alemania, 1960, blanco y negro, 12 minutos)
Producción, Guión, Dirección: Alexander Kluge y Peter Schamoni

El primer filme de Kluge (realizado en cooperación con Peter Schamoni) intenta ofrecer un análisis del sistema nacionalsocialista, basado en su arquitectura, para lo cual se sirve de imágenes de "la esplanada de los congresos del Reich", en Nuremberg, y de los planos de un gigantesco salón de congresos al estilo romano.

Brutalidad en piedra ofrece no sólo una interesante porción de información y explicaciones sobre un capítulo de la historia cultural alemana..., sino que resulta igualmente documentativo de las primeras tendencias renovadoras del cine germano-occidental de la postguerra" (Ulrich Gregor).


PROFESORES EN CAMBIO
(Lehrer im wandel, Alemania, 1963, blanco y negro, 11 minutos)
Producción, Guión, Montaje, Dirección: Alexander Kluge

Basándose en tres ejemplos concretos, Kluge demuestra la "situación imposible de la educación" (así reza el rótulo intermedio). Adolf Reichwein era un funcionario ministerial prusiano y catedrátrico. Bajo los nacionalsocialistas se retiró a una escuela de pueblo y desarrolló allí un modelo pedagógico. En 1944 fue ahorcado. - Friedrich Rühl era un pedagogo apasionado, que creía en el poder de la educación. En 1944 tiene que conducir a un grupo de sus discípulos al frente, de los cuales sólo sobrevivirán cuatro. Después la guerra, Rühl no quiere volver a ejercer su profesión. - Margit M. era partidaria de la llamada reforma escolar redical. Consideraba que "bajo la dictadura del partido" no podía seguir siendo maestra. No obstante, asume finalmente una actividad pedagógica en la RDA, siendo después "excluida del magisterio debido a arbitrariedad pedagógica". - Son tres ejemplos sobre la forma en que idealismo y educación se frustran al chocar con la historia real. Se trata de un motivo que hasta El patriota reaparece siempre en los filmes de Alexander Kluge.


RETRATO DE UN TIEMPO DE PRUEBA
(Porträt einer bewährung, Alemania, 1964, blanco y negro, 10 minutos)
Guión y dirección: Alexander Kluge

Narra la historia del ex-policía Karl Müller-Seegeberg. Es el retrato de un oportunista, que sirve a seis gobiernos y con todos ellos ha acreditado su "integridad". Una construcción fílmica típica de Kluge, que pretende mostrar el modo en que la absolutización de una virtud paraliza todas las demás.

SE FILMA A LA SRA. BLACKBURN, NACIDA EL 5 DE ENERO DE 1872
(Frau blackburn, geb. 5. Jan. 1872, wird gefilmt, Alemania, 1967, blanco y negro, 14 minutos)
Guión y dirección: Alexander Kluge
Cámara: Thomas Mauch
Montaje: Beate Mainka-Jellinghaus

Es el primer filme de Kluge sobre un miembro de su propia familia. La Sra. Blackburn, de 95 años de edad, es su abuela. Kluge la deja hablar e improvisar, pero incorpora en la narración una pequeña trama (sobre la venta de pendientes).


EL MATAFUEGOS E.A. WINTERSTEIN
(Feuerlöscher E.A. Winterstein, Alemania, 1968, blanco y negro, 11 minutos)
Guión y dirección: Alexander Kluge
Cámara: Edgar Reitz, Thomas Mauch
Montaje: Beate Mainka-Jellinghaus

Un filme a primera vista completamente confuso, realizado a base de material documental y de restos de película (Una muchacha sin historia). Todo un espectáculo artificioso del arte del montaje y de la asociación. Su importancia resulta del hecho de que es la primera vez que aparece la figura del bombero, ese tipo ideal de Kluge, que debe apagar los fuegos de la política y de la historia.


NOTICIAS DE LOS STAUFFERN
(Nachrichten von den Staufern, Alemania, 1977, blanco y negro, 40 minutos)
Guión y dirección: Alexander Kluge, Maximiliane Mainka

Realizado con motivo de la gran exposición organizada en Stuttgart sobre la dinastía de los Staufen. Kluge se sirve del material para avalar su tesis de que en los momentos más desesperados de su historia milenaria los alemanes siempre han depositado sus esperanzas en un salvador, como el retorno legendario del emperador Barbarroja en el cerro de "Kyffhäuser". (Peter Buchka)


Ciclo realizado con el apoyo del Goethe-Institut Buenos Aires.

Temporada IX / Función 177
Cineclub La Rosa
Austria 2154

jueves, 12 de marzo de 2015

Un ensayo de nuestro tiempo

Con mucho público, en el Cineclub La Rosa proyectamos El ataque del presente al resto del tiempo, de Alexander Kluge, un magnífico ensayo fílmico que eleva a la película a un nivel superlativo. Aquí, algunas imágenes de la proyección en 16mm.


Recordemos que el próximo miércoles 18 de marzo a las 20 horas será la última función dedicada a Alexander Kluge, con la proyección de sus cortometrajes. Como siempre, con entrada libre y colaboración voluntaria en Austria 2154. 




lunes, 9 de marzo de 2015

El ataque del presente al resto del tiempo

Continúa el ciclo "Alexander Kluge: el cine pensado", dedicado a uno de los más destacados cineastas contemporáneos alemanes. Como siempre, con entrada libre y colaboración voluntaria en Austria 2154. La proyección, en 16mm gracias al Goethe-Institut Buenos Aires.


Miércoles 11 de marzo - 20 horas
EL ATAQUE DEL PRESENTE AL RESTO DEL TIEMPO 
(Der Angriff der Gegenwart auf die übrige Zeit, Alemania, 1985, color, 106 minutos)
Dirección y guión: Alexander Kluge.
Dirección de Fotografía: Thomas Mauch, Werner Lüring
Montaje: Jane Seitz.
Elenco: Jutta Hoffmann, Armin Müller-Stahl, Michael Rehberg, Peter Roggisch, Rosel Zech, Alfred Edel, Rosemarie Fendel.


Un filme de episodios, que "se despide del cine clásico" (A. Kluge). Trizas de la realidad, que sin embargo se atienen todas estrictamente a una idea, como un único instante puede entrelazar todo el antes y el después.

Está ahí la hija de una pareja de porteros de Varsovia, que se entrega a un soldado alemán, para salvar los tesoros de la historia cinematográfica polaca.

Hay también una mujer casi imprescindible, que de súbito resulta superflua, porque el jefe ha concedido la preferencia a otra.


Tenemos también a los presurosos, que incansablemente andan ajetreados por el mundo, para adoptar decisiones que cada vez tienen menos sentido.

Vemos también a la joven madre alquilada, que no quiere devolver el niño en tanto los responsables de su educación no quieran escuchar sus recomendaciones para cuidarle.

Y, finalmente, ahí está un famoso director de cine, que se queda ciego durante el rodaje y, pese a ello, prosigue el trabajo, porque tiene la cabeza llena de imágenes.


A pesar de que tampoco Alexander Kluge puede arreglárselas sin personas individuales, en este filme no se trata del destino de personas concretas, sino -ahora a pocos años del final de un siglo mortífero, más aún, de un milenio- del destino de la humanidad. Los individuos representan en tal caso ahora para él sólo el comprobante necesario. El papel principal lo juega el tiempo con el que estas personas tienen que tratar: el tiempo como historia y como pasado cargado a las espaldas, aunque también ese tiempo escaso que les falta a las personas en el momento de tomar la decisión, para poder configurar mejor el futuro. Por ello, dice Kluge, "el hombre considera su vida como algo provisorio: el presente se dilata".

Se descubren desproporciones. Por ejemplo, cuando la mujer superflua, que hasta el presente no tenía tiempo, ahora, después del despido, ya no sabe qué hacer con su tiempo. O cuando los presurosos tienen que viajar por Europa de cabo a rabo, para decir no dos veces. No obstante, Kluge otea en estas desproporciones igualmente un consuelo; en ellas percibe él el vigor autocurativo de la razón. En efecto, sólo cuando el hombre, debido a tales desproporciones, se para a reflexionar, se aparta de la vía de una dinámica ciega y de un destino fatal.


Naturalmente, Kluge convierte también siempre la cosmovisión en una reflexión artística, en la ilustración de la ilusión. "Nos despedimos de la industria clásica", dice Kluge. "La manos se vuelven superfluas. Ahora lo que importa es descomponer las partes del cerebro y de los diversos sentidos". Pero precisamente para esto no existen ya ninguna clase de imágenes auténticas. Por esa razón tiene este filme también que "despedirse del cine clásico", precisamente porque tiene que inventar de modo permanente imágenes de cosas y hechos de los cuales no puede propiamente haber ya imágenes.

Así es como Kluge crea, por ejemplo, la figura del realizador ciego, que regularmente mira al proyector. "El toma su ducha diaria de luz", dicen sus colaboradores. Ahora bien, dado que un proyector proyecta no sólo veinticuatro veces luz, sino otras tantas veces oscuridad, Kluge afirma que el ciego consume asimismo diariamente pequeños trozos de oscuridad. Se impone, por tanto, ver las alternativas entre los instantes.

Peter Buchka


Ciclo realizado con el apoyo del Goethe-Institut Buenos Aires.

Temporada IX / Función 176
Cineclub La Rosa
Austria 2154

miércoles, 4 de marzo de 2015

Comenzó el ciclo sobre Kluge

Con una muy buena concurrencia comenzó el primer ciclo del año en el Cineclub La Rosa: "Alexander Kluge, el cine pensado". En la primera función proyectamos En peligro y máximo apuro el compromiso lleva a la muerte, codirigida con Edgar Reitz.


La proyección fue en 16mm con copia cedida gentilmente por el Goethe-Institut Buenos Aires.







domingo, 1 de marzo de 2015

En peligro y máximo apuro el compromiso lleva a la muerte

Primera función del ciclo dedicado a Alexander Kluge, con proyecciones en 16mm gracias al Goethe-Institut Buenos Aires. Será el miércoles 4 de marzo a las 20 horas, con entrada libre y colaboración voluntaria, en Austria 2154.


Miércoles 4 de marzo - 20 horas
EN PELIGRO Y MÁXIMO APURO EL COMPROMISO LLEVA A LA MUERTE 
(In Gefahr und größter Not bringt der Mittelweg den Tod, Alemania, 1974, blanco y negro, 86 minutos)
Guión y dirección: Alexander Kluge y Edgar Reitz.
Dirección de Fotografía: Edgar Reitz, Alfred Hürmer y Günter Hörmann.
Montaje: Beate Mainka-Jellinghaus.
Música: Giuseppe Verdi y Richard Wagner.
Elenco: Dagmar Bödderich, Jutta Winkelmann, Norberg Kentrup, Kurt Jürgens, Alfred Edel, Jutta Thomasius.


Alexander Kluge y Edgar Reitz se instalan con su cámara en Francfort durante 10 días. Su película es una mezcla de informe documental con imágenes de la ciudad, manifestaciones, casas okupadas, barullo de carnaval, fuertes controversias en el día del partido socialdemócrata SPD y dos historias. Una trata sobre Inge Maier, una ladrona que se acuesta con hombres para robarles su dinero, y la otra sobre Rita Müller-Eisert, una agente del bloque del este. El filme debe su título a Friedrich Freiherr von Logau, epigramático natural de Silesia que vivió en la primera mitad del siglo XVII.


Se desarrollan independientemente cuatro líneas de acción; todas ellas se entremezclan gracias simplemente al montaje, no a causa de un hilo conductor de la historia. Los sucesos se desarrollan en Frankfurt del Meno. Rita Müller-Eisert, una agente secreta, ha llegado de la República Democrática Alemana (RDA), pero interpreta muy a su manera la tarea de espionaje que le ha sido encomendada y desarrolla en la República Federal de Alemania una "investigación básica" bastante heterodoxa, cuyos resultados son rechazados por el jefe de la mujer como "espionaje lírico".

- Una prostituta roba a sus clientes cuando se acuestan con ella, puesto que no pagarían el salario prometido y tienen que someterse así a la justicia compensativa. Kluge mezcla en estos episodios ficticios, escenografiados, dos líneas de acción documental: una muestra los altercados por viviendas en Frankfurt, las acciones de la policía contra los ocupantes de los edificios y el derribo de las casas de viviendas. El otro muestra el collage del mundo que presentan los telediarios, con los sucesos actuales oficiales y principalmente con imágenes del carnaval que se ha celebrado simultáneamente en la ciudad.

A primera vista, los cuatro niveles argumentales de En peligro y máximo apuro el compromiso lleva a la muerte están ligados entre sí únicamente por el hecho de que todos los sucesos descritos ocurrieron al mismo tiempo y en el mismo lugar. Sin embargo, a medida que avanza el filme las distintas partes comienzan a comentarse y a complementarse mutuamente. La ciudad de Frankfurt, representante en este caso de muchas grandes urbes en la República Federal de Alemania, parece no ser otra cosa que un caos transparente, incontrolable, la misma contradicción en sí, perturbadora en la divergencia de sus febriles movimientos. "Del filme se desprende una imagen de la situación reinante en la República Federal de Alemania que en el fondo es fantasmal, de un país donde el júbilo colectivo ritualizado se convierte constantemente en brutalidad. Las imágenes del carnaval se encuentran al mismo nivel del motivo circense presente en todas las películas de Kluge (en el escenario se desarrollan desfiles estúpidos y carentes de sentido), mientras que la "agente" del filme - -su papel hay que entenderlo probablemente de manera tan metafórica como el de Leni Peickert, la empresaria de circo, en Los artistas bajo la carpa del circo: perplejos- se mueve sin rumbo por Frankfurt con una maleta en la mano y sin techo, exactamente igual que Anita G. en Una muchacha sin historia" (Ulrich Gregor, "Kommentierte Filmografie", en: "Herzog/Kluge/Straub", Reihe Film 9, Hanser Verlag).


Lo terrible de este filme, que Alexander Kluge calificó de "concentrado de transgresiones contra el presunto realismo de la visión usual", reside precisamente en la simultaneidad de los acontecimientos, cuyo nexo causal surge primeramente en el espectador, y más bien como sospecha, o como pregunta: ¿cómo compaginar la alegría del carnaval y las cargas de la policía? Y, ¿cómo establecer la relación nexo entre los pedazos de este mundo hecho trizas presentado por Kluge? ¿Cómo sortear los distintos motivos, por ejemplo con las imágenes repetitivas como un leitmotiv de las inundaciones?

"Todo el filme -declaró Kluge- consiste en puras y simples inundaciones. 'La perrita nada de acá para allá'; también el canciller federal alemán Schmidt, que es ya realmente un dominador de inundaciones; el hablar de que se necesita un arca de Noé... La cosa es así, que algo es fluyente --el tema del arca de Noé, el diluvio y la lluvia, mojarse el trasero-- esto es lo que me motiva extraordinariamente". Kluge deja también fluir algunas escenas mediante la cámara rápida, por ejemplo, durante la intervención de la policía antes del derribo de la casa. "Si yo fotografiara eso realmente, a la velocidad real, tendríamos a los policías tranquilamente de pie allí. Al fotografiar eso a cámara rápida, se mueven entonces de un lado para otro como muñecos, encontrándose por lo demás en un movimiento nervioso y permanente. Este nerviosismo expresa exactamente su verdadera relación; en el subconsciente saben ellos perfectamente que eso que hacen aquí no es nada normal. Yo puedo expresar esto solamente en forma de una panorámica temporal, en cierto sentido de un gran primer plano del tiempo" (Kluge).

Las indicaciones aparentemente contradictorias de "panorámica" y "gran primer plano" son características del peculiar modo de visión de Kluge: Frankfurt se convierte en el escenario de un pequeño teatro del mundo urbano, aunque las imágenes en sí den la impresión de tratarse de segmentos de una contemplación microscópica y estén supeditadas a las asociaciones del espectador, para ser situadas en un contexto mayor. La causalidad segura del tipo de narración tradicional le interesa a Kluge sólo dentro de los fragmentos; sus filmes informan asimismo, como hace la novelística moderna, de la fragilidad de relaciones otrora familiares.

Hans Günther Pflaum


Ciclo realizado con el apoyo del Goethe-Institut Buenos Aires.

Temporada IX / Función 175
Cineclub La Rosa
Austria 2154

Wenders a sala llena

Con mucho público comenzó la novena temporada del Cineclub La Rosa. El encargado de inaugurar las funciones fue Win Wenders, con El estado de las cosas.
Emiliano Penelas, programador del Cineclub La Rosa, dando la bienvenida y presentando el film.