Mostrando entradas con la etiqueta Werner Herzog. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Werner Herzog. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de enero de 2018

Resumen de la Temporada XI

A continuación, un resumen de lo ocurrido en la undécima temporada del Cineclub La Rosa.

  • 12 funciones
  • 11 largometrajes
  • 7 cortometraje
Ciclos
- Ciclo "Berlín, ayer y hoy"
- Ciclo "Junio: Herzog"
- Ciclo "Alexander Kluge, arqueólogo y visionario"
- Ciclo "Caligari y Mabuse, doctores
 
Presentaciones especiales
- Estrellas, de Konrad Wolf.
- "Chaplin en fílmico"
- Céleste, de Percy Adlon. A 95 años de la muerte de Proust

Invitados
Geraldine Salles Kobilanski, presentó Aguirre, la ira de Dios, de Werner Herzog

Proyecciones en 16mm
Gente en domingo, de Robert Siodmak, Edgar G. Ulmer, Curt Siodmak y Fred Zinnemann.  
La vida en obras, de Wolfgang Becker.
Estrellas, de Konrad Wolf.
Fata Morgana, de Werner Herzog.  
Aguirre, la ira de Dios, de Werner Herzog.
Trabajo ocasional de una esclava, de Alexander Kluge.
El poder de los sentimientos, de Alexander Kluge. 
El ataque del presente al resto del tiempo, de Alexander Kluge.  
El gabinete del Dr. Caligari, de Robert Wiene.
El testamento del Dr. Mabuse, de Fritz Lang.
Céleste, de Percy Adlon.

Proyecciones en Súper 8
Cortometrajes de Chaplin

Prensa
Banco de experiencias CONABIP 
Cineclub La Rosa: Nota en Radio Untref
Cineclub La RosaKluge en el Diario del Viajero.

Colaboraciones de otras organizaciones
Goethe-Institut: colaboró en los ciclos del Cineclub La Rosa.
Encuentro en EPA CineEmiliano Penelas, programador del Cineclub La Rosa, participó de la charla sobre "Pantallas Emergentes" organizada por el Festival EPA Cine, en La Paternal.
EPA Cine: El Cineclub La Rosa, representado por su programador, Emiliano Penelas, en el 2° Festival de Cine Independiente de El Palomar - EPA Cine, con una proyección de cortos en fílmico con música en vivo. Auditorio UNTREF, Caseros.
Festival de Mar del Plata: el Cineclub La Rosa colaboró con su proyector 16mm.

Resumen de la Temporada X

jueves, 29 de junio de 2017

"Yo soy la ira de Dios"

Lo dice Klaus Kinski, en su brillanter intepretación de Aguirre, en la película de Werner Herzog que proyectamos en 16mm y a sala llena en el Cineclub La Rosa.


Nuevamente una de esas funciones que nos llenan de felicidad, ver la sala llena e incluso gente que terminó viendo la película de pie o sentados en el piso.


Es difícil sostener un espacio de cine durante once años, pero se hace más gratificante cuando pasan cosas como estas.


Agradecemos también la gran presentación de Geraldine Salles Kobilanski.



viernes, 16 de junio de 2017

Aguirre, la ira de Dios

Segunda función del ciclo dedicado a Werner Herzog: el miércoles 28 de junio a las 20 horas, en Austria 2154, proyectaremos en 16mm Aguirre, la ira de Dios. Será con entrada libre y colabioración voluntaria. Presentará Geraldine Salles Kobilanski.


Miércoles 28 de junio - 20 horas
AGUIRRE, LA IRA DE DIOS
(Aguirre, der Zorn Gottes, Alemania, 1972, color, 94 minutos)
Dirección y guión: Werner Herzog.
Producción: Werner Herzog y Hans Prescher.
Dirección de Fotografía: Thomas Mauch.
Montaje: Beate Mainka-Jellinghaus.
Sonido: Herbert Prasch.
Música: Popol Vuh.
Elenco: Klaus Kinski, Helena Rojo, Del Negro, Ruy Guerra, Peter Berling, Cecilia Rivera, Dany Ades, Armando Polanah.


En 1560, poco después de la destrucción del imperio Inca, una expedición española parte de las montañas de Perú rumbo a las selvas del Amazonas, en busca de El Dorado. Pronto aparecerán las dificultades y el conquistador Lope de Aguirre, un hombre duro, se convertirá en el líder del grupo. Basada en la histórica figura, y en reconstrucciones de archivos y diarios de la época, la película es una de las más importantes en la historia del cine alemán.

Basado en los diarios del monje español Gaspar de Carvajal escritos en el año 1650, el film narra la expedición del Amazonas por parte del ejército dirigido por Gonzalo Pizarro, y más tarde guiado por el devenido en comandante Don Lope de Aguirre (en una cautivante, obsesiva y despótica interpretación de Klaus Kinski) quien, junto a su séquito empeñará todos sus esfuerzos para llegar a la mítica ciudad de El Dorado.

Herzog logra crear en esta película un ambiente opresivo y asfixiante, desde la primera escena del film, en la que se percibe el sacrificio y sufrimiento de los esclavos descendiendo de un Macchu Picchu cubierto por las nubes, hasta la bella desolación de la escena final, una clara muestra del tipo de imagen que únicamente este par de genios locos juntos podría haber creado.
  Los conflictos entre actor-director no tardaron en aparecer. Kinski sufría a menudo de ataques de rabia, despotricaba y hasta agredía físicamente a los integrantes del set de filmación y a los actores aborígenes. En una oportunidad, intentó abandonar el rodaje a mitad del mismo, siendo obligado a quedarse por el propio Herzog, quien amenazó con matarlo y luego suicidarse, apuntándole con una escopeta. Estos problemas, sin embargo, no provocaron la ruptura de la sociedad: juntos harían otros cuatro filmes.

Texto: Cristian Nicolás García, para el Cineclub La Rosa.


Geraldine Salles Kobilanski. Estudiante en Licenciatura de Artes Combinadas (UBA). Co-fundadora y editora de Hambre, Espacio cine experimental entre 2013-2015, escribiendo y programando ciclos de cine. Fue jurado en 2014 de la competencia Fronteras Destruidas del Festival de Cine de Lima Independiente. Fue parte del equipo de entrevistas de la BIM 2016 (bim.com.ar) Programadora de cine experimental e infantil en EPA Cine (epacine.com.ar). Sigue escribiendo textos de cine en diferentes medios.



Proyección en 16mm gracias al Goethe-Institut Buenos Aires. 

Temporada XI / Función 212
Cineclub La Rosa
Austria 2154

jueves, 15 de junio de 2017

Herzog, a sala llena

Con un lleno total comenzó el ciclo dedicado a Werner Herzog con la proyección de Fata Morgana en 16mm.

Previo al film, se proyectó el scopitone C'est fou, protagonizado por Rita Cadillac, también en fílmico.

La próxima función del ciclo será la proyección en 16mm de Aguirre, la ira de Dios, con Klaus Kinski.




lunes, 12 de junio de 2017

Fata Morgana

Comenzamos el ciclo dedicado a Werner Herzog con la proyección de Fata Morgana, película en donde se combinan los espejismos del Sahara, las melodías de Leonard Cohen y la particular visión del director. Será el miércoles 14 de junio a las 20 horas, en Austria 2154. Como siempre, con entrada libre y colaboración voluntaria. Se proyectará junto al scopitone C'est fou.


Miércoles 14 de junio - 20 horas
FATA MORGANA
(Idem, Alemania, 1971, color, 79 minutos)
Dirección, guión y producción: Werner Herzog.
Dirección de Fotografía: Jörg Schmidt-Reitwein.
Música original: Blind Faith y The Third Ear Band.
Asistente de producción: Joschi Arpa.
Elenco: Lotte Eisner (narradora), Eugen Des Montagnes, James William Gledhill y Wolfgang von Ungern-Sternberg.


Fragmentada en tres partes: Creación, Paraíso y Edad de Oro, la tercera obra de Herzog es uno de sus films más experimentales en los que pone en juego la contemplación pura de imágenes subyugantes del desierto, en medio de una naturaleza árida donde predomina el sentido de lo estético, con una narración en off que recrea historias míticas a través de textos del Popol Vuh.

Fata Morgana (recibe su nombre del hada Morgana, hermanastra del Rey Arturo que, según la leyenda, era un hada cambiante) es un espejismo o ilusión óptica que debido a cambios térmicos extremos permite ver objetos en el horizonte como si fueran una ciudad fantasma, un paisaje construido sobre la niebla, imágenes intangibles, que nos hacen dudar de su realidad o nuestra imaginación.

Gran parte de la película fue hecha en largos travellings filmados desde el techo de un Volkswagen Bus manejado por Herzog, con su director de fotografía Schmidt-Reitwein en el techo.


- ¿Qué es en realidad un “fata morgana”?
- “Fata morgana” significa espejismo. La primera escena del film consiste en ocho tomas de ocho aviones diferentes aterrizando uno tras otro. Tuve la sensación de que el público que para el sexto o séptimo aterrizaje continuase viendo, se quedaría hasta el final. Esta escena inicial clasifica al público, es una especie de prueba. Mientras el día se hace más caluroso y el aire se vuelve cada vez más seco, las imágenes se hacen más borrosas, más impalpables. Algo visionario se inserta (algo como un sueño febril) que se queda con nosotros durante toda la película. Éste fue el motif de Fata Morgana: capturar cosas que no son reales, ni siquiera realmente allí.


En el desierto puedes, en efecto, filmar espejismos. Por supuesto, no puedes filmar alucinaciones que aparecen sólo dentro de tu mente, pero los espejismos son completamente diferentes. Un espejismo es un reflejo de espejo sobre un objeto que existe y puedes ver, pero no tocar. Es un efecto similar al de tomarse una fotografía de uno mismo en el espejo del baño. No estás realmente allí, en el reflejo, pero puedes fotografiarte a ti mismo. El mejor ejemplo que puedo darte fueron las escenas que rodamos del micro en el horizonte. Es una imagen extraña; el micro parece estar casi flotando en el agua, y la gente parece deslizarse, no caminar. El calor ese día fue increíble. Estábamos tan sedientos y sabíamos que algunos autobuses tenían suministros de hielo a bordo, así que detuvimos la cámara y nos precipitamos allí. Pero no encontramos un solo rastro de nada. No había ningún autobús. No había nada allí, nunca lo había habido, y sin embargo habíamos sido capaces de filmarlo. Así que debía haber un autobús en algún lugar, quizás a 100 o 300 millas de distancia, que era visible para nosotros por las capas de aire caliente que reflejan la imagen existente real.

La estructura de tres partes -La creación, Paraíso y La edad de oro- fueron establecidas una vez que el rodaje había finalizado. Miré el material y dije, por ejemplo “Sí, esto pertenece a la primera parte, esto a la última”. Algunas imágenes las organicé yo, otras parecieron organizarse por sí mismas. No puedo explicarlo realmente.


Para la voz en off de “La creación”, adapté un texto tomado de algo con lo que me había encontrado mientras viví en México, el libro sagrado de los indios quiché, el Popol Vuh, uno de los trabajos más hermosos que he leído. Consiste en varios pasajes de las hazañas heroicas de las primeras migraciones. Los episodios sobre la creación explican que fue tal la falla que los Dioses empezaron de nuevo, creo que cuatro veces, y al final tuvieron que aniquilar a toda la gente que ellos mismos habían creado. Florian Fricke, un colaborador de confianza de muchos años, que hizo la música de muchas de mis películas, formó una banda llamada Popol Vuh como una especie de homenaje al libro. Cuando me senté a ver el material, sentí que el texto del Popol Vuh correspondía a las imágenes que estaba observando, así que tomé los mitos de la creación de los libros y los alteré ligeramente para la voz en off del primer tercio del film. Las otras dos secciones tienen textos que yo mismo escribí.


Fata Morgana es una película que llevo en mi corazón porque dos personas extraordinarias colaboraron conmigo. Una de ellas fue Lotte Eisner, quien hizo la voz en off original en alemán y de quien hablaré más adelante. Viajé a su apartamento de París y lo grabé con un Nagra en una sola toma, sin ensayos. La otra persona fue Amos Vogel, quien refinó la traducción en inglés que hice de la voz en off. Amos es un hombre extraordinario, un verdadero visionario y que ha sido un mentor y consejero en los últimos años.

Werner Herzog
Traducción: Cristian N. García
Entrevista completa en este enlace.


Junto a
C'EST FOU
(Idem, Francia, 1960, color, 3 minutos)
Dirección: Alexandre Tarta.
Elenco: Rita Cadillac.

Rita Cadillac, actriz, cantante y bailarina francesa que tuvo su época de fama en los años '60, canta desde un viejo camión con destino a Saint Tropez, en este pionero del videoclip que proyectaremos en 16mm. Más información acá.

Temporada XI / Función 211
Cineclub La Rosa
Austria 2154  

lunes, 5 de junio de 2017

Junio: Herzog

En junio el Cineclub La Rosa estará dedicado a Werner Herzog con proyecciones en 16mm de sus clásicos Fata Morgana y Aguirre, la ira de Dios. Como siempre, con entrada libre y gratuita en Austria 2154.


Miércoles 14 de junio - 20 horas
FATA MORGANA
(Idem, Alemania, 1971, color, 79 minutos)
Dirección, guión y producción: Werner Herzog.
Elenco: Lotte Eisner (narradora), Eugen Des Montagnes, James William Gledhill y Wolfgang von Ungern-Sternberg.


Fragmentada en tres partes: Creación, Paraíso y Edad de Oro, la tercera obra de Herzog es uno de sus films más experimentales en los que pone en juego la contemplación pura de imágenes subyugantes del desierto, en medio de una naturaleza árida donde predomina el sentido de lo estético, con una narración en off que recrea historias míticas a través de textos del Popol Vuh.


Miércoles 28 de junio - 20 horas
AGUIRRE, LA IRA DE DIOS
(Aguirre, der Zorn Gottes, Alemania, 1972, color, 94 minutos)
Dirección: Werner Herzog.
Elenco: Klaus Kinski, Helena Rojo, Del Negro, Ruy Guerra, Peter Berling, Cecilia Rivera, Dany Ades, Armando Polanah.

En 1560, poco después de la destrucción del imperio Inca, una expedición española parte de las montañas de Perú rumbo a las selvas del Amazonas, en busca de El Dorado. Pronto aparecerán las dificultades y el conquistador Lope de Aguirre, un hombre duro, se convertirá en el líder del grupo. Basada en la histórica figura, y en reconstrucciones de archivos y diarios de la época, la película es una de las más importantes en la historia del cine alemán. Presentará Geraldine Salles Kobilanski.

jueves, 14 de julio de 2016

Tokyo-ga

Comenzamos el ciclo dedicado a Win Wenders y sus excursiones por Japón con el documental que hiciera en homenaje a la figura del gran Yasujiro Ozu. La proyectaremos en 16mm gracias al Goethe-Institut Buenos Aires, el miércoles 20 de julio a las 20.30 horas en Austria 2154.


Miércoles 20 de julio - 20:30 horas
TOKYO-GA
(Idem, Alemania / Estados Unidos, 1985, color, 92 minutos)
Dirección y guión: Win Wenders.
Producción: Chris Sievernich.
Dirección de Fotografía: Edward Lachman.
Montaje: Wim Wenders, Solveig Dommartin, John Neuburger.
Música: Laurent Petitgand.


En el tercero de sus diarios cinematográficos, Wim Wenders se dedica a seguir las huellas del gran director japonés Yazujiro Ozu, a quien ha considerado antes como el único cineasta de quien ha aprendido algo.

En 1983, veinte años después del fallecimiento de Ozu, Wenders ambula por Tokio, la nueva capital de la electrónica recreativa y del torrente de imágenes. Las impresiones de la televisión japonesa, de los estadios de golf, de los pabellones de Pachinko y de los parques en los cuales los japoneses celebran la florescencia de los cerezos bailando, las compara él con los recuerdos de la ciudad de las películas de Ozu que se le ha quedado en la memoria. La discrepancia es patente. En su "viaje a Tokio", Wenders continúa el contenido de la película del mismo nombre de Ozu, a la cual cita detalladamente al principio y al final. Las propias impresiones, que también son una forma de producir imágenes, las confronta él con los recuerdos que tienen el actor Chishu Ryu y el cámara Yuharu Atsuta de la mano y del genio de Ozu, cuya obra la celebra Wenders aquí como una "Reliquia del cine".


Como todos los diarios cinematográficos de Wim Wenders, Tokyo-ga es también una intensa ocupación con el propio ámbito. Sin embargo, esta película se distingue de los otros diarios por su carácter meditativo. Más pensativa que analíticamente, más meditativa que reflectivamente Wenders intenta acercarse al secreto del único "maestro", cuya pureza de la representación ha admirado siempre, y también al ideal de la cinematografía: "Mirar sin querer comprobar."

La confrontación del Tokio real con los recuerdos a la ciudad de Ozu le conduce a una deficiencia aguda, a »un recuerdo a lo que ya no había más: una mirada que podía crear orden en un mundo cada vez más fatal; que podría hacer todavía más transparente el mundo. No obstante, la inflación de las imágenes no admite más transparencia. Lo único que todavía existe -raramente suficiente- son los aislados instantes de la verdad: momentos en los cuales los hombres y las cosas se muestran tal y como son. Wenders encuentra absurdamente tales instantes sólo allí donde las acciones han perdido su sentido original: en los golfistas, quienes ya no meten más sus pelotas, sino trillan en redes; en los obreros que fabrican manjares de cera para las vitrinas; en los jugadores de Pachinko, quienes se entregan apasionadamente a un juego en el cual no hay nada qué ganar, sino, en el mejor de los casos, que perder el tiempo. Ante tales imágenes colmadas, a Werner Herzog, el amigo y compañero de Alemania, le gustaría huir mejor a las montañas más altas, y si no, incluso hasta Marte, con el objeto de recuperar su claridad y su transparencia.


Wenders se queda mejor en la tierra y, en lugar de ello, huye al recuerdo de Ozu, para quien tales imágenes, "que crea claridad", eran todavía una cosa muy natural. Wenders no lo pronuncia, pero en los informes de Chishu Ryu y Yuhara Atsuta se manifiesta claramente que la calidad de la producción de imágenes es siempre también y, en primer lugar, una calidad humana. Por esta razón, sus recuerdos a Yazujiro Ozu no sólo son una exaltación del genial obrero que naturalmente había sido Ozu también, sino más bien un elogio a la persona. Atsuta, quien le había "servido" a su maestro como cámara hasta su muerte, musita el resultado bajo las lágrimas de una emoción avasalladora: "¡Ozu fue un rey!"

Peter Buchka


Función realizada con el apoyo del Goethe-Institut Buenos Aires.

A último momento, y debido a la cantidad de asistentes, se decidió hacer una segunda función a las 22.30 horas, nuevamente a sala llena. En un caso excepcional en la historia del Cineclub La Rosa, agradecemos la buena voluntad de los concurrentes. 


Temporada X / Funciones 197 y 198
Cineclub La Rosa
Austria 2154

lunes, 4 de enero de 2016

Kluge y Herzog

Dos grandes cineastas que formaron parte del "Nuevo cine alemán" y comparten la pasión por en ensayo y la reflexión sobre el mundo y su arte, sumaron títulos al catálogo de la Biblioteca.

lunes, 29 de junio de 2015

Herzog y Kluge para leer

Dos grandes cineastas que formaron parte del "Nuevo cine alemán" y comparten la pasión por en ensayo y la reflexión sobre el mundo y su arte, sumaron títulos al catálogo de la Biblioteca Sánchez Viamonte.


lunes, 17 de marzo de 2014

Vida y obra: Cormac McCarthy

Heredero literario de Faulkner, Cormac McCarthy ha creado un mundo en su ficción que no tiene paralelo en la literatura contemporánea. Tras una vida de pobreza voluntaria, recién a los 59 años fue reconocido fuera de un muy pequeño círculo de lectores. Ahora es uno de los autores predilectos de Hollywood y con 80 años sigue escribiendo con la vitalidad de un joven. A él dedicamos el primer ciclo 2014 del Cineclub La Rosa.
Cormac McCarthy es el mejor novelista estadounidense desde Faulkner y Hemingway, y ha escrito libros equiparables con Moby Dick y Huckleberry Finn. Nacido en 1933, en el estado de Rhode Island, se crió en Tennessee, el sur profundo de los Estados Unidos. Sus primeras cuatro novelas se sitúan en los bosques y pueblos chicos del lugar de su niñez. Tratan de gente extremadamente grotesca que viven en un crepúsculo entre un mundo agrario, casi medieval, y el mundo venidero industrial. Al comienzo de su carrera, McCarthy fue encasillado como un "escritor sureño" y un descendiente directo de William Faulkner. Después, a partir de su obra maestra, Blood Meridian –or- The Evening Redness in The West (1985), el tema de McCarthy ha sido el far west.

Su última novela publicada, The Road (2006), es la culminación de su obra. Retrata las agonizantes andanzas de un padre y su hijo en un Estados Unidos posapocalíptico, un mundo sin árboles, sin pájaros, con un mar y un cielo color plomo, donde el hombre se ha reducido a un estado salvaje y bestial. La obra de McCarthy se destaca por una prosa bíblica, paisajes homéricos, una sensibilidad al mundo de los animales que supera ampliamente a la de Jack London, y personajes envueltos en luchas existenciales dignas de Dostoievski.

Hoy McCarthy es un best seller, un favorito de Hollywood y un autor canonizado por los académicos y críticos literarios. Pero hasta la publicación de All The Pretty Horses, en 1992, cuando McCarthy tenía 59 años, sus libros vendían alrededor de 5.000 ejemplares cada uno. Era, sin embargo, leído por una elite. Era un escritor de escritores. A los 80 años de edad, hoy McCarthy está pasando por un segunda juventud creativa. Escribe guiones originales para el cine (The Counselor, dirigida por Ridley Scott, sale este año y tendrá a Brad Pitt, Javier Bardem, Michael Fassbender, Cameron Diaz y Penélope Cruz en su elenco). Dicen que tiene dos novelas terminadas, por publicarse.

Se sabe muy poco de la vida de McCarthy. Aunque últimamente ha sido bastante abierto con la prensa (dando entrevistas muy ocasionalmente) no revela nada sobre su vida personal. La biografía de autor de The Road, que además ganó el Premio Pulitzer, solo dice: "Cormac McCarthy es el autor de nueve novelas previas. Entre sus honores están el National Book Award y el National Book Critics Circle Award". Nada más.

Para poder trabajar en plenitud y a la máxima expresión de sus talentos y ambiciones un novelista requiere, por un lado, establecer su relación con la sociedad en cual vive, y por otro lado, descubrir su gran tema. Por lo primero, queremos decir cómo se ganará la vida. En cuanto el gran tema, se puede agotarse en una sola novela, como Moby Dick, Don Quijote o En busca del tiempo perdido; o se puede extender a través de una vasta obra, como La comedia humana de Balzac o las novelas de Yoknapatawpha de William Faulkner.

Se dice que Suttree, publicada en 1979 (pero producto de 20 años de trabajo intermitente) es la novela más autobiográfica de McCarthy. En ella el protagonista, Cornelius Suttree vive en una pequeña embarcación sobre el río Tennessee, en los años 50, cerca de Knoxville. Ha abandonado una familia prominente y acomodada para compartir bizarras aventuras picarescas con los ciudadanos más lúmpenes y marginales de la sociedad.

Al principio de la novela Suttree cuenta de la última comunicación que tuvo con su familia:

En la última carta de mi padre él dijo que el mundo está manejado por los que aceptan la responsabilidad de manejarlo. Si es la vida que sientes que te estás perdiendo, yo te puedo decir donde la encontrarás. En las cortes de la ley, en el mundo de los negocios, en el gobierno. No hay nada pasando en las calles. Nada más que una pantomima compuesta por los desamparados y los impotentes.

Enfrentado con el mismo mandato, McCarthy tomó un camino en la vida parecido al de Suttree. Decidió apartarse voluntariamente "del mundo de los negocios, de la ley y del gobierno" para poder estar en paz y escribir. El costo de esto es vivir en la pobreza; la recompensa es la libertad. La primera esposa de McCarthy dijo que cuando vivían en el bosque en una casa que construyó McCarthy mismo, lavándose en el río, a veces venían profesores universitarios a ofrecerle mucho dinero para dar una charla. McCarthy solo respondía que todo lo que se podía contar de sus libros ya estaba en los mismos libros.

Suttree, además de ser un libro semi autobiográfico, marca un punto de inflexión en la carrera de McCarthy. Sus primeras tres novelas (The Orchard Keeper 1965; Outer Dark, 1968; y Child of God, 1973), estaban situadas en locaciones rurales del estado de Tennessee, como Suttree mismo. A partir de su próxima novela, Blood Meridian –or- The Evening Redness in the West (1985), McCarthy encuentra su gran tema: la historia del Oeste de los Estados Unidos. Es su Moby Dick.

Los Estados Unidos, como todas las Américas, fueron fundados sobre la exterminación sistemática de sus poblaciones nativas. Blood Meridian cuenta un episodio de ese holocausto. Para muchos lectores, incluyendo a Harold Bloom, la novela tiene una profundidad inagotable. Escondido entre su trama de sangre y violencia dantesca hay un especie de texto gnóstico secreto. Está lleno de simbolismo religioso y místico. Pero no tiene moralejas ni tampoco criticas implícitas a los mecanismos de civilización. Es una visión.

Para Harold Bloom, Blood Meridian o Meridano de Sangre, es el último western, en el sentido en que Don Quijote es la última novela caballeresca: "Culmina toda la potencialidad estética que puede tener la ficción sobre el Oeste. No creo que nadie lo pueda mejorar. Básicamente pone cierre a la tradición… No es solamente el Western supremo, sino que también es la suprema dramatización de la violencia".

En cierta manera Cormac McCarthy mismo desmiente a Bloom, ya que tras Blood Meridian escribe tres novelas, también western, denominadas The Border Trilogy (La trilogía de la frontera) compuestas por All The Pretty Horses (1992), The Crossing (1994) y Cities of the Plain (1998). De todas sus novelas, All The Pretty Horses es la más accesible. Trata de un viaje iniciático a caballo de dos primos desde un rancho en Texas hasta otro en México y el de vuelta. Está situada en 1949 y es el último suspiro de las viejas costumbres del oeste. Fácilmente podría estar en un estante con la novela que Hemingway designó como la primogénita de la literatura estadounidense, Huckleberry Finn.

En una entrevista que reunió a Werner Herzog y a Cormac McCarthy el cineasta alemán comparó a McCarthy con Herman Melville y Joseph Conrad. Alabó, con veneración, la capacidad de McCarthy de describir paisajes y caballos. Dijo que desde All The Pretty Horses no se ha hecho nada nuevo en la prosa novelística en inglés.

Esta es una biografía breve e incompleta, cuya intención es llevar al lector a la obra del escritor con una carga de entusiasmo. Sin embargo, antes de cerrar, hay que discutir una faceta más de McCarthy: su pasión por la ciencia.

Por lo que podemos saber, Cormac McCarthy pasa sus días en el Santa Fe Insitute en Nuevo México. Allí tiene una oficina y es miembro honorario. Fue invitado, originalmente, por su amigo Murray Gell-Mann, físico y Premio Nobel. Es un centro de investigación que reúne a científicos de todas las disciplinas para pensar y trabajar problemas en la vanguardia de la ciencia. Allí, McCarthy asiste a seminarios, almuerza en la cafetería y fraterniza con los científicos, su compañía predilecta.

Una última cosa se puede decir: escribió toda su obra sobre una maquina de escribir portátil de marca Olivetti.

Cormac McCarthy es de la vieja escuela.


Fuentes / Más Información
Cormac McCarthy (1933) tiene la reputación de evitar todo contacto con la prensa, pero la verdad es que —en comparación con otros grandes escritores estadounidenses solitarios, como Thomas Pynchon, J.D. Salinger o Stephen Millhauser— ha dado muchísimas entrevistas.

Enumeremos: una en The New York Times en 1992 justo después de publicar su novela All The Pretty Horses; otra en Rolling Stone en el 2007 sobre su participación en The Santa Fe Institute; una con The Wall Street Journal en el 2009 tras la adaptación al cine de su novela The Road; otra con la cadena de radio estadounidense NPR, junto con el cineasta Werner Herzog y el físico Lawrence Krauss, donde se habló sobre las cosas en común entre la ciencia y el arte; otra más en la revista Time en 2007, una charla con los hermanos Coen, tras la adaptación de No Country for Old Men; y la más famosa, en la televisión con Oprah Winfrey en 2008, después de la publicación de The Road.

Andrés Hax
Revista Ñ, 24 de enero de 2013

jueves, 31 de enero de 2013

Cada vez más gente

Para alegría de todos, Fata morgana nos deparó otra vez una función a sala llena. Presentó nuestro amigo Cristian N. García.


Además, reproducimos un fragmento del artículo sobre el "circuito cinéfilo" que publicara Fernando López en La Nación, y que leímos antes de la proyección, compartiendo el espíritu cineclubístico:

"El fenómeno importa porque, créase o no, somos muchos los que todavía vamos al cine (a una función de cine, no a su sucedáneo casero) para enriquecer nuestro tiempo, no para "matarlo". En busca de espejos donde mirarnos, mirar a los otros, reconocer el mundo, emocionarnos, reflexionar, abrir los ojos a otras formas de concebir la vida, descubrir lo que hay más allá de nuestros cotidianos y estrechos horizontes, o, sencillamente, a la espera de esa rara, inesperada emoción estética que nos hará salir de la sala oscura un poco más sensibles, un poco más sabios, un poco mejores. Ya bastante cine anestésico hay por ahí para proporcionar esa distracción fugaz y vacía que nos hace olvidar de quiénes somos, dónde estamos y qué nos sucede."


Herzog sobre "Fata morgana"

Adjuntamos un fragmento del libro Herzog on Herzog, en el que el director alemán, en diálogo con Paul Cronin, habla sobre Fata morgana.


 - Filmó Fata Morgana antes de También los Enanos empezaron pequeños, pero esperó un par de años para estrenarla. ¿Por qué?
- En ese momento no sentí que Fata Morgana fuese inaccesible, todo lo contrario. La película no está allí para decirte qué pensar. No la estructuré para meterte ideas en la cabeza. Quizás más que en cualquier otra película que haya hecho, Fata Morgana necesita el complemento de la audiencia, por lo que todas las sensaciones, pensamientos e interpretaciones son bienvenidas. Hoy, 40 años después está mucho más viva y vigente para el público. Es como algo que no han visto nunca antes, y creo que todos tienen su propia interpretación del film.

Pero inmediatamente después de finalizar la película sentí que la gente iba a ridiculizarla. Sentí que Fata Morgana era frágil como una telaraña y no lo consideré un trabajo suficientemente fuerte como para estrenarlo.

Una de las razones quizás sea lo horroroso que la pasamos mientras la filmamos. Siempre sentí que a veces es mejor mantener tu trabajo en secreto, entregárselo a los amigos antes de morir, pedir que sea pasado de amigo a amigo, y nunca permitiendo que se haga público. Sólo después de que haya sido transmitido a varias generaciones el film puede ser estrenado. Mantuve la película sin estrenar durante dos años, pero fui sinuosamente engañado por mis amigos Lotte Eisner y Henri Langlois quienes tomaron prestada una copia y la entregaron al Festival de Cine de Cannes. Cuando finalmente fue estrenada fue un gran éxito entre los jóvenes que habían tomado diversas drogas y fue vista como uno de los primeros filmes de arte psicodélico europeos, lo cual, por supuesto, no tiene ningún tipo de relación en absoluto.

- Amos Vogel denominó a la película como “Un juego cósmico de palabras en el cinéma verité”. ¿Fue al desierto con un guión, o sus intenciones fueron documentar lo que encontrara?
-N unca busco historias para contar, más bien ellas me sorprenden, y supe que había algo que necesitaba filmar en África. Aquellos paisajes primordiales y arquetípicos del desierto me fascinaron desde mi primera visita al continente. Pero Fata Morgana se convirtió pronto en una extremadamente difícil ordalía, algo que contagió la sensación general de También los Enanos Empezaron Pequeños, que fue realizada casi inmediatamente después de finalizar Fata Morgana. Aunque fui bastante cauteloso en África, siempre pareció que me iría mal allí. No soy una de esas personas nostálgicas del tipo Kilimanjaro de Hemingway que aman rastrear animales a través de la maleza con un arma de elefante mientras son abanicadas por los nativos. África es un lugar que siempre me ha dejado de alguna manera asustado, un sentimiento del cual no me desprenderé debido a las experiencias que tuve allí de joven. Lo que experimenté en el rodaje de Fata Morgana, tristemente, no fue diferente. Mi plan era ir al sur del Sahara a filmar una especie de historia de ciencia ficción sobre extraterrestres del planeta Andrómeda, una estrella fuera de nuestra galaxia, que llegaban a un planeta muy extraño. No es la tierra, sino un lugar recientemente descubierto dónde las personas viven esperando una inminente catástrofe, una colisión con el sol que ocurrirá en dieciséis años. La idea era que después de que ellos filmaran un reporte sobre el lugar, nosotros, cineastas humanos, descubríamos su material y lo editábamos en una especie de película de investigación similar a un despertar por primera vez. Con esto terminado, seríamos capaces de ver exactamente cómo los extraterrestres perciben el planeta.

Pero desde el primer día de rodaje decidí desechar esta idea. Los espejismos se habían apoderado de mí y los aspectos visionarios del paisaje del desierto fueron mucho más poderosos que cualquier otra idea previa que haya tenido para el film, así que eché a la basura la historia, abrí mis ojos y oídos y sólo filmé los espejismos del desierto. No hice preguntas, dejé que sucediera. Mis reacciones a lo que veía a mí alrededor fueron como las de un bebé de dieciocho meses explorando el mundo. Fue como si me despertara luego de una noche de borrachera y experimentara un momento de total claridad. Todo lo que tenía que hacer era capturar las imágenes que viera en el desierto y tendría mi película. Todavía quedan en ella algunos aspectos de la ciencia ficción. Por ejemplo, la manera en que, a pesar de estar obviamente filmada en la tierra, la película no muestra necesariamente la belleza, la armonía y el horror de nuestro mundo, más bien una utopía (o distopía) de belleza, armonía y horror. Cuando ves Fata Morgana, observas los paisajes avergonzados de nuestro mundo, una idea que se repite a lo largo de mi trabajo, desde El enigma de Gaspar Hauser a Pilgrimage.

- ¿Qué es en realidad un “fata morgana”?
- “Fata morgana” significa espejismo. La primera escena del film consiste en ocho tomas de ocho aviones diferentes aterrizando uno tras otro. Tuve la sensación de que el público que para el sexto o séptimo aterrizaje continuase viendo, se quedaría hasta el final. Esta escena inicial clasifica al público, es una especie de prueba. Mientras el día se hace más caluroso y el aire se vuelve cada vez más seco, las imágenes se hacen más borrosas, más impalpables. Algo visionario se inserta (algo como un sueño febril) que se queda con nosotros durante toda la película. Éste fue el motif de Fata Morgana: capturar cosas que no son reales, ni siquiera realmente allí.

En el desierto puedes, en efecto, filmar espejismos. Por supuesto, no puedes filmar alucinaciones que aparecen sólo dentro de tu mente, pero los espejismos son completamente diferentes. Un espejismo es un reflejo de espejo sobre un objeto que existe y puedes ver, pero no tocar. Es un efecto similar al de tomarse una fotografía de uno mismo en el espejo del baño. No estás realmente allí, en el reflejo, pero puedes fotografiarte a ti mismo. El mejor ejemplo que puedo darte fueron las escenas que rodamos del micro en el horizonte. Es una imagen extraña; el micro parece estar casi flotando en el agua, y la gente parece deslizarse, no caminar. El calor ese día fue increíble. Estábamos tan sedientos y sabíamos que algunos autobuses tenían suministros de hielo a bordo, así que detuvimos la cámara y nos precipitamos allí. Pero no encontramos un solo rastro de nada. No había ningún autobús. No había nada allí, nunca lo había habido, y sin embargo habíamos sido capaces de filmarlo. Así que debía haber un autobús en algún lugar, quizás a 100 o 300 millas de distancia, que era visible para nosotros por las capas de aire caliente que reflejan la imagen existente real.

- ¿Cómo fue filmar en el medio del Sahara con poco dinero y un equipo tan pequeño?- En el camino a África salimos de Marsella y dormimos todos en los dos autos que teníamos porque no podíamos pagar un hotel. Y había verdaderos problemas técnicos para filmar en el desierto. Las emulsiones del material virgen comenzaban a derretirse con el calor y durante las tormentas de arena era absolutamente imposible mantener las cámaras totalmente selladas y libres de arena. Nos pasábamos días enteros limpiándolas después y buscando maneras de mantener el material virgen fresco.

Las tomas de travelling de todos esos paisajes las hicimos desde el techo de nuestra van VW. Algunas tomaron mucho trabajo porque pasábamos días alisando el terreno antes de empezar a filmar. Necesitábamos muchas zonas alisadas (algo que teníamos que hacer con este calor increíble) porque sentí que una sola toma de travelling de seis minutos diría mucho más que tres tomas de dos minutos. Así que Jorg Schmidt-Reitwein estaría filmando y yo conduciendo. Me pareció que era importante aprender a moverme con el ritmo y la sensualidad del paisaje porque me di cuenta rápidamente que lo que podemos llamar cámara “mecánica” no funcionaba en el desierto.

Toda la maquinaria que se ve en el desierto parte de un depósito abandonado argelino. Me gusta la desolación y los restos de civilización que había allí, cosas que sumaron a aquella idea de ciencia ficción. Nos encontraríamos tirada en el medio del desierto, una mezcladora de cemento o algo similar, a 100 millas de distancia del mayor establecimiento o ciudad. Te paras frente a estas cosas y son absolutamente impresionantes. ¿Fueron antiguos astronautas quienes pusieron esas cosas allí? ¿O fueron hechas por el hombre? De ser así, ¿qué demonios hacen allí? Encontramos tantas cosas absurdas... Pero hay algo primordial, misterioso… sensual del desierto. No es solo el paisaje, se trata de una forma de vida. La soledad es lo más abrumador. Hay una calidad silenciosa para todo. Mi tiempo en el desierto es parte de una búsqueda que aún no ha terminado para mí, y aunque íbamos en auto, fue como si lo hubiésemos hecho a pie.


- Una vez que desechó el guión, ¿tuvo algún plan para la filmación, alguna estructura? - Ninguna, simplemente filmamos lo que quisimos, sin ninguna idea coherente sobre lo que haríamos con el material una vez de vuelta en casa. Durante el rodaje de Flying Doctors, había empezado a filmar algunas secuencias para Fata Morgana en Tanzania y Kenya con el fotógrafo Thomas Mauch. Luego fuimos a Uganda con la intención de filmar a John Okello, el hombre que unos años antes había escenificado una rebelión en Zanzíbar y a los 28 años de edad se había autoproclamado Mariscal de campo. Él fue también la mente maestra detrás de las atrocidades cometidas contra la población árabe de allí. Estuve, de hecho en contacto con Okello por un tiempo. El quería que tradujera y publicara su libro, algo que gratamente no hice, aunque nombré Okello a un personaje de Aguirre un par de años después. Okello nos daría increíbles discursos llenos de sus histéricas y atroces fantasías mediante el sistema de parlantes de su avión, el clima y el sabor que fueron una fuerte influencia en el lenguaje que utiliza Aguirre. Resultó que Okello había estado preso en Uganda durante el último año y medio y la policía se interesó en nuestro material. Nos la arreglamos para mantenerlo y huir del país.

Regresé a casa luego de Flying doctors y luego partí al Sahara en dos autos, inicialmente con esta idea de la ciencia ficción, y tres hombres: Hans Dieter Sauer, quien había estudiado geofísica y había cruzado el Sahara varias veces, el fotógrafo Gunther Freyse y el cámara Schmidt-Reitwein. Acabé haciendo la grabación del sonido, pero en nuestro primer día en la ruta, apenas fuera de Munich, tuvimos que abrir el capó de la camioneta y accidentalmente lo cerré en la mano de Schmidt-Reitwein. Le rompí los huesos de su dedo en catorce pedazos y necesitaba un alambre de acero especial para fijar todo en su lugar. Todo empezó de manera muy desafortunada.

El primer lugar que filmamos fueron las salinas de Chott Djerid y luego fuimos al sur de las montañas Hoggar en el medio del desierto argelino, antes de dirigirnos al sur de la República de Níger. Para el momento en que llegamos al sur del Sahara, las condiciones eran más dificultosas porque era el inicio de la temporada de lluvias con lodo, tormentas de arena y aún peligros peores.

Pero también era la temporada más calurosa, y era el único momento en el que podíamos filmar los espejismos, así que no tuvimos más remedio que aceptar estos desafíos feroces de la naturaleza.

Después de eso nos fuimos a Costa de Marfil a filmar en una laguna, que es donde la procesión y los cantos que más tarde utilicé en También los Enanos Empezaron pequeños fueron filmados. Luego quise regresar a Uganda a filmar en las montañas Ruwenzori donde hay una especie de paisaje prehistórico. Tres o cuatrocientos metros arriba hay una misteriosa vegetación que puede ser comparada con una de la era de los dinosaurios. No podíamos cruzar por Nigeria a causa de la guerra civil que asolaba allí, así que se puso de manifiesto que no íbamos a llegar a Uganda. Eventualmente decidimos ir al Congo, y terminamos viajando a Camerún en barco y luego al sureste por tierra. Casi inmediatamente después de llegar a Camerún, las cosas se nos fueron completamente de las manos.

- Deduzco que un poco antes de su llegada cinco alemanes habían sido atrapados en el medio de problemas entre la República Centroafricana y las provincias orientales de los congoleños y fueron muertos cerca de la frontera de Uganda.- Si, hubo un fallido golpe de Estado en Camerún unas semanas antes de nuestra llegada. Los cuatro fuimos arrestados porque Schmidt-Reitwein tuvo la mala suerte de tener un nombre similar al de un mercenario alemán que las autoridades estaban buscado y que había sido declarado a muerte en ausencia. Fuimos arrojados a una pequeña celda con otros seis hombres. Fuimos muy maltratados. No quiero entrar en detalles, pero la situación se fue de control y Schmidt-Reitwein y yo contrajimos malaria y esquistosomiasis, un parásito en la sangre. Cuando finalmente salimos, había todavía una orden en todo el país sobre nosotros, ya sea a propósito o por descuido, los oficiales se olvidaron de cancelarla, así que cada vez que pasábamos por una ciudad fuimos arrestados. Paramos de filmar sólo cuando estuvimos totalmente exhaustos, y después de llegar a Bangui, en la República Centroafricana, tomamos un avión de regreso a Alemania. Habíamos estado en el desierto por tres meses. Dos meses más tarde estaba de vuelta en Lanzarote, en las Islas Canarias comenzando a trabajar en También los enanos empezaron pequeños, que es donde finalmente terminé el rodaje de Fata Morgana.

Hoy Fata Morgana me resulta muy frenética, como si una gran catástrofe estuviese a la vuelta de la esquina en cada escena. Creo que nuestras experiencias le otorgaron vida a Fata Morgana, pero a diferencia de los sentimientos de ira y amargura que llevé a la locación donde rodamos Los enanos..., no creo que nuestras experiencias en África hayan afectado el sentimiento general en un solo cuadro de Fata Morgana, al menos no de manera oscura. Más bien, aprendí a luchar por sacar algo creativo de la peor serie de circunstancias que he encontrado, que viene con algo claro, transparente y puro.

- ¿Quién es la gente que aparece en el film? ¿Los conoció en el camino?- Nada fue planeado, nos tropezamos con ellos, incluidos la mujer que toca el piano y el chico de gafas en la batería. Lo filmamos en un burdel de Lanzarote durante Los enanos... Ella es la Madame, el es el alcahuete que estaba a cargo de la disciplina y no paraba de golpear a las prostitutas que no tenían suficientemente satisfechos a los clientes. Mirando atrás, probablemente haya incluido esa secuencia porque la película es sobre gente en ruinas en lugares en ruinas, y esa escena habló de una terrible tristeza y desesperación.

Creo que fue en la República de Níger, donde nos encontramos con la enfermera parada en el charco con los niños, enseñándoles a decir «Blitzkrieg ista Wahnsinn" ["La guerra es una locura"]. Siempre pensé que el hombre que lee la carta que saca del bolsillo fue muy conmovedor. Era un alemán que vivía muy pobremente en Argelia. Había sido un legionario extranjero que luchó para los franceses contra los revolucionarios argelinos, pero en un momento durante la guerra había desertado y cambiado de bando. Realmente me gustó la actitud de dignidad que tuvieron los aldeanos que lo alimentaron y lo cuidaron, en el mundo musulmán hay gente como ésta, de mucha grandeza. En el momento en que lo conocimos se había, prácticamente, enloquecido y había estado llevando consigo una carta que había sido escrita quince años antes por su madre. Cuando se lo pedí, la leyó muy orgullosamente a la cámara. Se puede ver que está por los suelos; la guardó bajo su camisa por tanto tiempo. El hombre de los reptiles era de Suiza y claramente había estado al sol durante mucho tiempo. Era el dueño del pequeño hotel donde estuvimos durante la filmación de Los enanos... En ese momento era el único hotel de la isla, algo inconcebible hoy cuando ves en lo que se ha convertido el lugar. Está totalmente destruido y arruinado por el turismo. Para mi ya no existe más.

- ¿Así que la estructura de tres partes del film fue concebida durante el montaje?- Sí, llevamos a casa el material y empezamos a ver lo que teníamos. Por supuesto, no habíamos tenido la oportunidad de ver nada durante la filmación, así que el montaje de Fata Morgana significó un proceso mucho más importante para mí del que suele ser en el resto de mis películas.

La estructura de tres partes -La creación, Paraíso y La edad de oro- fueron establecidas una vez que el rodaje había finalizado. Miré el material y dije, por ejemplo “Sí, esto pertenece a la primera parte, esto a la última”. Algunas imágenes las organicé yo, otras parecieron organizarse por sí mismas. No puedo explicarlo realmente.

Para la voz en off de “La creación”, adapté un texto tomado de algo con lo que me había encontrado mientras viví en México, el libro sagrado de los indios quiché, el Popol Vuh, uno de los trabajos más hermosos que he leído. Consiste en varios pasajes de las hazañas heroicas de las primeras migraciones. Los episodios sobre la creación explican que fue tal la falla que los Dioses empezaron de nuevo, creo que cuatro veces, y al final tuvieron que aniquilar a toda la gente que ellos mismos habían creado. Florian Fricke, un colaborador de confianza de muchos años, que hizo la música de muchas de mis películas, formó una banda llamada Popol Vuh como una especie de homenaje al libro. Cuando me senté a ver el material, sentí que el texto del Popol Vuh correspondía a las imágenes que estaba observando, así que tomé los mitos de la creación de los libros y los alteré ligeramente para la voz en off del primer tercio del film. Las otras dos secciones tienen textos que yo mismo escribí.

Fata Morgana es una película que llevo en mi corazón porque dos personas extraordinarias colaboraron conmigo. Una de ellas fue Lotte Eisner, quien hizo la voz en off original en alemán y de quien hablaré más adelante. Viajé a su apartamento de París y lo grabé con un Nagra en una sola toma, sin ensayos. La otra persona fue Amos Vogel, quien refinó la traducción en inglés que hice de la voz en off. Amos es un hombre extraordinario, un verdadero visionario y que ha sido un mentor y consejero en los últimos años.

Traducción: Cristian N. García

domingo, 27 de enero de 2013

Ciclo Imágenes de África, en el cineclub La Rosa

Este miércoles, a las 20, comenzará la séptima temporada del cineclub La Rosa* con el ciclo Imágenes de África. La película que lo inaugurará será Fata Morgana, del reconocido cineasta alemán Werner Herzog, famoso por el film Nosferatu, el fantasma de la noche. La experiencia sensorial que ofrece Fata Morgana merece disfrutarse en fílmico. En esta película se combinan los espejismos del Sahara, las melodías de Leonard Cohen con la particular visión del director. Está fragmentada en tres partes: "Creación", "Paraíso" y "Edad de Oro". La obra recibe su nombre por el hada Morgana, hermanastra del rey Arturo, que según la leyenda era un hada cambiante. La proyección será en 16 mm en el Centro Cultural y Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte (Austria 2154). Con entrada libre y colaboración voluntaria.

Diario La Nación, domingo 27 de enero de 2013.

* Errata: nuestra séptima temporada comenzó con La caja de Pandora. Fata Morgana será la tercera película del año. 

jueves, 24 de enero de 2013

Memorias del desierto

Los espejismos del Sahara, las melodías de Leonard Cohen y la visión de Werner Herzog hacen de Fata Morgana una experiencia sensitiva que merece verse en fílmico. La proyectaremos en 16mm el miércoles 30 de enero a las 20 horas, en Austria 2154, con entrada libre y colaboración voluntaria. Presentará Cristian N. García.


Miércoles 30 de enero - 20 horas
FATA MORGANA
(Idem, Alemania, 1971, color, 79 minutos)
Dirección, guión y producción: Werner Herzog.
Dirección de Fotografía: Jörg Schmidt-Reitwein.
Música original: Blind Faith y The Third Ear Band.
Asistente de producción: Joschi Arpa.
Elenco: Lotte Eisner (narrador), Eugen Des Montagnes, James William Gledhill y Wolfgang von Ungern-Sternberg.


Fragmentada en tres partes: Creación, Paraíso y Edad de Oro, la tercera obra de Herzog es uno de sus films más experimentales en los que pone en juego la contemplación pura de imágenes subyugantes del desierto, en medio de una naturaleza árida donde predomina el sentido de lo estético, con una narración en off que recrea historias míticas a través de textos del Popol Vuh.


Fata Morgana (recibe su nombre del hada Morgana, hermanastra del Rey Arturo que, según la leyenda, era un hada cambiante) es un espejismo o ilusión óptica que debido a cambios térmicos extremos permite ver objetos en el horizonte como si fueran una ciudad fantasma, un paisaje construido sobre la niebla, imágenes intangibles, que nos hacen dudar de su realidad o nuestra imaginación.

Gran parte de la película fue hecha en largos travellings filmados desde el techo de un Volkswagen Bus manejado por Herzog, con su director de fotografía Schmidt-Reitwein en el techo.


La copia en 16mm es gentileza del Goethe-Institut. Y una vez más, contaremos con la participación de nuestro amigo cinéfilo Cristian N. García, quien presentará la película.

Temporada VII / Función 127
Cineclub La Rosa
Austria 2154